El joven de 33 años que sufrió una grave cogida en la última vaquilla de los bous al carrer de Benissa falleció ayer sobre las 16 horas tras permanecer nueve días ingresado en la UCI del hospital comarcal de Dénia. La cogida ocurrió en la madrugada del sábado 2 de mayo. La vaquilla le empitonó en el muslo interno de la pierna. Le alcanzó la femoral. El joven perdió mucha sangre. Cuando los sanitarios de la Cruz Roja lo trasladaban al hospital estaba consciente, pero perdió el sentido al llegar al centro sanitario. El pronóstico fue desde el principio de extrema gravedad. El herido, que era vecino de Senija, rechazaba la sangre de las transfusiones. Sus vecinos, que la pasada semana celebraban sus fiestas patronales, sabían por la familia que el joven se debatía entre la vida y la muerte. Sin embargo, cada día que pasaba crecía la esperanza de que pudiera sobrevivir. Pero, tras nueve días en la UCI, el hombre moría ayer.

El fallecimiento causó gran consternación en Senija y Benissa. El alcalde del primer municipio, Josep Ivars, expresó su pésame y solidaridad a la familia. Su partido, Compromís, suspendió en señal de duelo el acto central de su campaña electoral, previsto para anoche. Mientras, el munícipe de Benissa, Juan Bautista Roselló, también trasladó su solidaridad a los familiares

La cogida fue una fatalidad. El joven, al ver venir a la vaquilla, que era ya la última de las fiestas de la Puríssima Xiqueta de Benissa y estaba a punto de entrar al corral, se refugió en una barrera, pero no pudo retroceder porque una de las palmera de la plaza se lo impedía. El astado le alcanzó entonces en el muslo con el pitón.