06 de agosto de 2015
06.08.2015
Desaparecida

La plusmarquista de apnea desaparecida hacía de instructora a un magnate ruso

La buceadora a pulmón libre se sumergió el domingo cerca de Ibiza y estaba contratada por el multimillonario Pavel Tyo

06.08.2015 | 04:15

La plusmarquista mundial de apnea Natalia Molchánova, de 53 años de edad, desaparecida en las aguas de es Freus desde el domingo, llegó a las Pitiüses contratada por el multimillonario ruso Pavel Tyo con el fin de que sirviera de instructora de buceo a pulmón libre para él y algunos de sus amigos. Tyo, uno de los principales socios de la compañía Capital Group's, tiene casa en Roca Llisa. El pasado domingo fueron a practicar apnea a una zona de es Freus con fondos que oscilan entre los 80 y cien metros, a unas dos millas al norte de la Savina.

Tres buceadores se lanzaron al agua junto con su instructora, considerada la mejor buceadora del mundo a pulmón libre. Llevaban trajes de neopreno y grandes aletas. En el caso de Natalia Molchánova, que pesaba 50 kilos, portaba un lastre de plomo de seis kilos en su cintura.
Llegaron al punto elegido para bucear en el gran yate ´Pumpkin´, de 50 metros de eslora. Los cuatro comenzaron las inmersiones hasta que en uno de los lances la instructora, la más laureada de todas de las buceadoras a pulmón libre del mundo, no regresó a la superficie. A partir de ese momento sonaron todas las alarmas y comenzó una búsqueda de la que ya, casi cuatro días después, no se espera demasiado.
En un primer momento acudieron al lugar una lancha de Salvamento Marítimo y otra del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, además de los propios tripulantes del ´Pumpkin´, que también participaron en la búsqueda. El rastreo no dio resultado. Al día siguiente, lunes, los responsables de la inmersión contrataron un robot submarino perteneciente a una empresa privada. Esta máquina, con cámaras de vídeo incorporadas, emprendió una búsqueda casi imposible para los buzos: rastrear el fondo de la zona de inmersión, entre los 80 y los cien metros de profundidad. Trabajó durante todo el lunes y la mañana del martes. Rastreó un área de un radio de 230 metros con centro en el punto en el que los tres buceadores que acompañaban a la mujer dijeron que había desaparecido.

Todo resultó infructuoso. Finalmente, el martes por la tarde el robot submarino dejó de trabajar. No obstante, los buceadores del GEAS continuaron el trabajo desde la superficie, pero por ahora no hay noticias de Molchánova.

Tras conocer la noticia, también viajó desde Rusia hasta las Pitiüses el hijo de Molchánova, que también es un conocido buceador.

El cuerpo no aparece
Todo hace pensar que el mar ha arrastrado el cuerpo la plusmarquista lejos del punto en el que desapareció. «En cualquier caso, señaló Antonio Buendía, jefe del GEAS de Eivissa,«la esperanza es lo último que se pierde y aún es posible que el cuerpo aparezca a flote en los próximos tres o cuatro días». Es muy probable que el mar haya movido el cuerpo, por lo que su búsqueda, tres días después de la desaparición, ha devenido ya en una empresa muy complicada, explicó el experto.

La profundidad a la que en un principio quedó el cuerpo hace inviable que los submarinistas desciendan a rastrear el fondo, ya que resulta muy peligroso. «Una cosa es bajar a rescatar el cuerpo una vez localizado y otra muy diferente bajar a buscarlo», señaló Buendía.
Para realizar una búsqueda de este tipo es necesario realizar mezclas de gases en las botellas de los buceadores, lo que dificulta mucho la operación. Esta mezcla de gases, conocida como «trimix», está formada por mezcla de oxígeno, helio y nitrógenoy y es peligrosa.

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