28 de noviembre de 2016
Dictadura en rosa

Lo que escondían sus ojos

La serie protagonizada por Blanca Suárez y Rubén Cortada se estrenó el pasado martes - La crítica denuncia que frivoliza sobre el franquismo

28.11.2016 | 04:15
Lo que escondían sus ojos

Ramón Serrano Suñer, el cuñadísimo de Franco, era poco más alto que su jefe (1,63). Demasiado bajo para un galán de novela rosa, así que los responsables de Lo que escondían sus ojos eligieron para interpretarlo al actor y modelo cubano Rubén Cortada, que mide cerca del 1,90 y es moreno, no rubio como el ministro de Exteriores franquista. Es una de licencias que se permite la sonrojante serie estrenada el martes por Telecinco, en la que la actriz Blanca Suárez es una it girl de la posguerra que luce un outfit distinto en cada escena, con tocados espectaculares y lencería fina. Y una aspirante a Maquiavelo de El Pardo es Carmen Polo, la esposa del dictador, encarnado con su talento habitual por Javier Gutiérrez, que logra que el personaje tenga vida a pesar de las frases esculpidas en mármol del guión.

Alejándose bastante de la novela de Nieves Herrero (que no es ninguna obra maestra precisamente), la serie es un potaje donde se echan restos de otros productos de éxito: modelitos, pasiones desatadas, odios, celos, envidias, polvazos... Un traslado al mundo rosa más almibarado y falso de un episodio quizás intrascendente en la historia del franquismo, pero sin duda revelador de muchas de sus miserias y podredumbres. Lo que escondían... irrita a los que admiran a Serrano y también a los que le detestan por considerarlo responsable directo de la represión y aliado entusiasta de los nazis „es señalado como el principal responsable del envío de 5.000 republicanos al campo de concentración de Mauthausen, donde murieron a manos del III Reich„.

Ver a Blanca Suárez llegando de incógnito al picadero de su amante vestida con un abrigo de piel y un tocado rojo con plumas es descacharrante, como lo es ese atentado con el que se pretende mantener el suspense para el segundo capítulo, como si la gente no supiera que Serrano, que fue fundador de la ONCE (1937) o la Agencia Efe (1939), vivió hasta los 101 años. «Yo al ministro de Exteriores lo nombraría ministro de Interiores», escribía con sorna una de las miles de admiradoras de Cortada en Twitter, donde los chascarrillos crecieron como hongos, cebándose en el detalle de que los personajes ingleses hablan en español ¿No había dinero para el subtitulado? Por no hablar de los pendientes que vienen y van o la música estruendosa y machacona que suena sobre todo cuando se trata de besos con carmín encendido. A Carmen Polo la encarna Pepa Aniorte y a su hermana Zita, la esposa cornuda del ministro Serrano, la donostiarra Loreto Mauleón. Memorable es la escena en la que Franco limpia su escopeta mientras ella le previene contra su cuñado o esa charla entre hermanas en la que la peque cuenta que su marido es fogoso en la cama. «¿Estas tacitas son las que tenía mamá en casa, en Oviedo?», pregunta Zita. «No, son un regalo del duque de Alba». Y así todo.

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