Impuestos municipales

Los bancos no han pagado este año el IBI de 375 locales y viviendas de Valencia

EUPV pide un tratamiento más severo con las entidades financieras y el consistorio dice que la situación es normal

09.11.2013 | 00:50

El Ayuntamiento de Valencia no ha cobrado todavía este año el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de 375 locales y pisos propiedad de entidades bancarias, lo que totaliza una deuda de 259.824 euros. La concejala de Esquerra Unida, Rosa Albert, ha pedido, por tanto, una sanción para los bancos mayor que la que se impone a los ciudadanos corrientes, pues muchos de estos inmuebles son pisos recuperados tras un desahucio. El concejal de Hacienda, Silvestre Senent, asegura que se trata de una situación normal y que el procedimiento tanto en periodo de pago voluntario como en vía ejecutiva es igual para todos.
Según denunció ayer Rosa Albert, a finales del año pasado la deuda de los bancos era de 217.459 euros, mientras que un año después esa cantidad es de 259.824 euros, es decir, un 20% más, eso sin contar que tres años antes esa cantidad apenas superaba los 83.000 euros.
En consecuencia, el grupo municipal de Esquerra Unida, a través de sus representantes en el Congreso de los Diputados, va a solicitar que se haga un estudio de la deuda de las entidades financieras tanto en el caso de viviendas que tienen vacías como en las procedentes de desahucios. Es más, Albert cree que «no se puede aplicar la misma vara de medir y que es fundamental garantizar que ante una situación tan desigual, injusta y dramática para una parte de la ciudadanía, la administración articule medidas que compensen este hecho».
Por su lado, el concejal Silvestre Senent confirmó los datos pero no la valoración. El responsable de las cuentas municipales explicó que estas deudas suelen pagarse en vía ejecutiva, prueba de lo cual es que de 2010 quedan por abonar 2.023 euros; de 2011 quedan15.620 y de 2013 102.992. «Con el paso del tiempo estos impuestos se van pagando y este año ocurrirá lo mismo», recalcó Senent.
En estas circunstancias, el concejal no ve motivos para cambiar las cosas, ni en cuanto de los plazos ni tampoco en vía ejecutiva (recargos y embargos) que es la que se aplica a todo el mundo cuando se retrasa.