04 de febrero de 2016
04.02.2016
Patrimonio

Los frescos de la Iglesia de San Nicolás vuelven a deslumbrar

La restauración, coordinada por la Politécnica con la financiación de la Fundación Hortensia Herrero, recupera las pinturas originales de Dionís Vidal

04.02.2016 | 20:46
Los frescos de la Iglesia de San Nicolás vuelven a deslumbrar

La ciudad de Valencia ha sacado a la luz su "Capilla Sixtina" con la rehabilitación de los frescos de la Iglesia de San Nicolás, casi 2.000 metros cuadrados de pinturas que, tras tres años de trabajo y el empleo de las técnicas más avanzadas, han convertido este lugar en un "templo de la fe y la creatividad".

La restauración ha sido presentada este jueves en rueda de prensa por los directores de la intervención, la catedrática e investigadora del Instituto de Restauración de la Universitat Politècnica de València (UPV) Pilar Roig y el arquitecto Carlos Campos; el párroco, Antonio Corbí; y Elena Tejedor, en representación de la Fundación Hortensia Herrero, que ha financiado la actuación con una inversión de alrededor de 4,7 millones de euros.

Más de 41.000 horas de trabajo de un centenar de profesionales; 6.000 hojas de papel japonés para la fijación de las pinturas, 10.000 litros de agua destilada; 500 pinceles o 100 kilos de algodón son algunas de las cifras que revelan la magnitud de esta restauración, "la más importante realizada hasta la fecha a nivel internacional", destacan desde la Fundación Hortensia Herrero.

Hay que tener en cuenta que en la Capilla Sixtina se actuó sobre 800 metros cuadrados y en el caso de San Nicolás la superficie pictórica ha alcanzado los 1.904 m2. De hecho, el restaurador de la magna obra de Miguel Ángel, Gianluigi Colalucci, que ha colaborado en el proyecto valenciano, ha alabado la belleza e importancia de este conjunto pictórico.

El especialista italiano no ha podido acudir hoy a la rueda de prensa por motivos de salud pero ha enviado un mensaje de WhatsApp a Pilar Roig en el que transmite su satisfacción y en el que exclama: "¡Viva la Capilla Sixtina valenciana!".

El origen de San Nicolás se remonta a una iglesia gótica levantada e el siglo XIII y que formaba parte de las denominadas primeras doce parroquias cristianas de la ciudad de Valencia. El primitivo edificio fue reformado a iniciativa de al familia Borja en estilo gótico entre 1419 y 1455. La iglesia constituye un claro ejemplo de transformación, pues conserva visualmente a estructura gótica pero está totalmente revestida con una profusa decoración gótica añadida en el siglo XVII.

El plan de Palomino
De esta ornamentación destaca, por su amplitud y colorido, las pinturas murales elaboradas por Donisio Vidal, siguiendo "el plan" de su maestro Antonio Palomino, autor también de los frescos de la cúpula principal de la Basílica de la Virgen de los Desamparados. Durante la restauración de San Nicolás han sido "redescubiertas para la humanidad" parte de las pinturas que quedaron ocultas bajo una pared blanca, un hallazgo que ha supuesto "uno de los momentos más emocionantes", ha reconocido la catedrática Pilar Roig.

El impresionante mural que envuelve al visitante no solo destaca por su belleza, sino también por su carácter narrativo, ya que la nave está dividida conceptualmente en dos: una de las partes cuenta la vida de San Nicolás y la otra la de San Pedro Mártir, los dos santos a quienes está dedicada la iglesia.

Para recuperar todo este "tesoro", se han empleado técnicas de restauración que abren nuevos caminos para la investigación en este campo, como la limpieza mediante microbacterias no patógenas alimentadas en laboratorio o el láser. Expertos de todo el mundo y representantes de universidades de Italia, Francia, Malta y Suiza se han interesado por estos avances.

También ha sido necesario actuar en la parte arquitectónica, que se encontraba en malas condiciones. La tarea principal se ha centrado en los puntos que presentaban mayores deformaciones y en acabar con humedades que pudieran poner en peligro el legado artístico, ha apuntado el arquitecto Carlos Campos.

Una vez acabada la restauración, continúa activo un sistema de monitorización para seguir garantizando la buena conservación del conjunto.

Desde la Fundación impulsora de las obras --que pronto inaugurará otras de sus labores de mecenazgo, el Colegio del Arte Mayor de la Seda-- se ha expresado la alegría por el trabajo realizado en esta parroquia, que "enamoró" a la mecenas Hortensia Herrero, esposa del empresario Juan Roig.

"El objetivo de la fundación es poner a Valencia en el mapa y esperamos que San Nicolás pueda ser un revulsivo para los valencianos pero también para los turistas", ha remarcado Elena Tejedor.

"El corazón de Ciutat Vella"
Por su parte, el sacerdote Antonio Corbí ha celebrado que el templo "volverá a ser el corazón de Ciutat Vella" y ha detallado un programa de actividades paralelas diseñado para dar a conocer la restauración.

Destacan una exposición que permite ver el antes y el después de la iglesia y un ciclo de música. Estas citas y el horario de visitas se pueden consultar en la web www.sannicolasvalencia.com

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