16 de agosto de 2016
16.08.2016

Benimàmet logra la urbanización de la calle Senda Secanet

Después de cuatro años, el colegio al que le fue concedida la licencia de obras inicia las reformas

16.08.2016 | 04:15
Benimàmet logra la urbanización de la calle Senda Secanet

Después de las reiteradas quejas de los vecinos, finalmente han empezado las obras en la calle Senda Secanet. Esta actuación tiene como objetivo la ampliación y urbanización de la mencionada vía, cuyo estado generaba problemas de tráfico y ponía en riesgo la seguridad de los peatones, según criticaba la Asociación de Vecinas y Vecinos de Benimámet.

Hace cuatro años, el Ayuntamiento dio licencia al colegio Ave María de Benimàmet para ampliar el centro con nuevas instalaciones en su interior. Para que estas obras pudieran llevarse a cabo, fue necesario modificar de manera puntual el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), según indicaron fuentes del consistorio a Levante-EMV.

El PGOU planteaba abrir la calle Senda del Secanet y una zona verde anexa, que era necesario expropiar. Todos los grupos municipales de la anterior corporación (PP, PSOE, Compromís y EU) votaron a favor de modificar el plan urbanístico con el objetivo de que esa zona verde pasara a ser considerado un espacio escolar. Se mantuvo el espacio de apertura de viales para ensanchar la calle, de manera que el colegio podría ampliar sus instalaciones y, a cambio, abriría el resto del viario cuando se le concediera la licencia de obras.

Sin embargo, el centro finalizó las obras que ampliaron sus instalaciones hace dos años y no abrió la calle ni inició las actuaciones de urbanización. El concejal de Urbanismo, Vicent Sarrià, se reunió con los responsables del colegio en cuanto tomó posesión del cargo con el objetivo de reclamarles estas obras, apuntaron las fuentes del consistorio. Los encargados explicaron que todavía tenían la antigua vivienda del conserje en ese espacio, por lo que tenían que demolerla para abrir la calle y debían construir la nueva residencia en el interior de la parcela. Tanto la licencia que pidieron para edificar el nuevo domicilio como para derribar el antiguo, que permitiría abrir la calle, les fue concedida.

Cuando ya no había más requerimientos, destacaron las fuentes del ayuntamiento, el concejal Sarrià les remitió un requerimiento con el objetivo de que abrieran la calle, o el consistorio actuaría de manera subsidaria y les expediría la factura. Finalmente, el colegio accedió y valló la zona con el propósito de iniciar las obras.

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