31 de diciembre de 2015
31.12.2015
Proyecto arquitectónico

Siete casas en una

El estudio Vilablanch ha diseñado una serie de viviendas que se pueden distribuir de siete formas distintas

03.01.2016 | 09:54
Siete casas en una

Especificaciones:

  • Ubicación: Andreu de Llavaneres
  • Autores: Estudio Vilablanch y Solvia
  • Superficie: 171,67 metros cuadrados.
  • Configuración básica: Salón y cocina, 3 dormitorios, 2 baños, terraza, garaje y huerto comunitario
  • Precio: 309.000 € (Más el 21% de IVA).

Un proyecto inédito del célebre arquitecto José Antonio Coderch inspira diez viviendas en Sant Andreu de Llavaneres (Barcelona) que permiten disponer de hasta siete distribuciones con sólo levantar tabiques, sin tener que tocar ni un solo enchufe, ni una tubería, ni un punto de luz...

La arquitecta Elina Vilà y la interiorista y Agnès Blanch comisariaron en el 2014 una exposición sobre La Herencia, un proyecto en el que Coderch trabajó durante años y cuya documentación estaba extraviada.

El arquitecto, que dedicó su vida a hallar el bloque habitacional ideal que permitiera ampliar o reducir una vivienda con un coste mínimo, proponía pisos preparados para contraerse o expandirse hacia los lados o arriba y abajo comiendo espacio a los apartamentos adyacentes.

Estos hallazgos tenían mucho en común con un proyecto de diez casas que estaba preparando Solvia en el Maresme, y Vilà y Blanch recibieron el encargo de hacerse cargo del interiorismo. "Las viviendas de constructoras son muy rígidas y tienen el inconveniente de que no conoces las necesidades de los compradores", explican. Preocupadas por la optimización y la distribución, estudiaron ejemplos de viviendas pensadas para ampliarse y actualizaron las ideas del arquitecto que protagonizó el renacimiento de la arquitectura española en la posguerra.


Fotos: Eugeni Pons

El resultado son diez pareadas construidas con sendos módulos de hormigón industriales que en dos días se ensamblan en la parcela. A estos se les puede añadir una tercera planta de 30 m. Los compradores pueden elegir la distribución interior y los acabados –por ejemplo, si prefieren suelo de hormigón visto o de madera–, y la documentación de la vivienda incluye proyectos ejecutivos de siete distribuciones posibles, para que puedan realizarlos cuando les convenga simplemente levantando tabiques de pladur. Incluso ganar la tercera planta es fácil, porque los forjados ya están preparados.

Las casas tienen calificación energética A, y cada mañana los vecinos encuentran en su puerta una cesta con cultivos procedentes del huerto comunitario.

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