Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El peculiar rincón de la filosofía de Gilet

El muro construido por un exprofesor de instituto se ha convertido en lugar de peregrinación para decenas de personas por sus mensajes

Antonio Muñoz muestra
su obra tras años 
de trabajo.  dani tortajada

Antonio Muñoz muestra su obra tras años de trabajo. dani tortajada

Nadie podía imaginar, y menos su creador, que el muro de trencadís de una casa de Gilet se iba a convertir en una zona de peregrinación a la que acuden decenas de personas cada fin de semana.

El proyecto, todavía inacabado, de un profesor jubilado de Gilet licenciado en Bellas Artes, se ha convertido en todo un «rincón de la filosofía», como lo han acuñado sus más fieles visitantes. Y no es para menos, ya que como dice el artista, Antonio Muñoz, su obra representa «una visión muy particular de entender la vida, en continuo movimiento, repleta de bajadas y subidas que provocan sensaciones y sentimientos».

Ese movimiento se plasma en 200 metros de muro, lleno de ondulaciones que emulan el viento y el contorneo de los árboles, elementos inspiradores del trabajo de este artista, que se alza en plena Sierra Calderona, combinando arte y pensamiento.

Además de su color y belleza, la clave de este proyecto está en lo que transmite. El cercado alberga 26 frases que «sirven de guía de vida», dice Muñoz. Mensajes estratégicamente colocados entre onda y onda, que invitan a la reflexión, de ahí que también se le conozca como el Muro del Pensamiento. «Muchas de estas frases han sido fundamentales en mi vida, han marcado mi camino, por eso quiero que cuando la gente suba a ver el muro piense, reflexione, que se replantee cosas. Quiero que vean más allá del elemento plástico», explicaba el artista.

En el muro podemos encontrar desde frases célebres de autores conocidos hasta mensajes muy profundos de los filósofos clásicos. «Sé el cambio que quieres ver en el mundo» (M.Gandhi), «La verdad puede más que la razón» (Sófocles), «La peor lucha es la que no se hace» (Karl Marx), «A quien dices el secreto das tu libertad» (Federico García Lorca), «Caminante no hay camino, se hace camino al andar», (Antonio Machado) o «La libertad se aprende ejerciéndola» (Clara Campoamor), son algunas de las frases que pueden leerse.

Además de animar a la reflexión, el muro desprende belleza gracias a su colorido y las formas que adopta, que responden al buen uso de la conocida técnica del trencadís. Antonio ha dedicado años de trabajo y más de un millón de piezas de cerámica en esta composición, fragmentos que él mismo rompe y trocea para colocarlos en el lugar preciso como si de un puzzle se tratara. Un cercado con el que se rinde homenaje a la madre naturaleza con dibujos de seres extraordinarios y árboles que llenan de vida el parque natural, especies autóctonas como «la morruda» que han servido de inspiración a este «humilde profesor de instituto», como él se describe.

Compartir el artículo

stats