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«Vamos a desmontar lo históricamente instaurado»

«Nuestro trabajo será hacer intervenciones o proyectos que tengan en cuenta la perspectiva de género, algo que es una carencia de nuestra sociedad», dice una alumna

Una clase de la primera promoción del ciclo Promoción para la Igualdad de Género del IES de Elx.

Una clase de la primera promoción del ciclo Promoción para la Igualdad de Género del IES de Elx. levante-emv

«Este es el ciclo de mi vida», dice Emma Pérez, que a sus 45 años forma parte de la primera promoción del ciclo de FP de técnico superior de Promoción de Igualdad de Género que graduará en junio en el instituto público (IES) Victoria Kent de Elx. Veintisiete estudiantes, 26 mujeres y un hombre, integran un grupo formado en su mayoría por personas «que trabajan o están interesadas en el ámbito de la igualdad en asociaciones y ayuntamientos», apunta Pepa Fos, directora del Victoria Kent.

El IES de Elx es uno de los tres primeros institutos públicos de España que puso en marcha este ciclo en el curso 2014-15 y el único que lo imparte en la Comunitat. Otra de las alumnas es Rosa Ana García, de 50 años, una militante política de la lucha por la igualdad de género que apostó por volver a las aulas «ante la necesidad de formación que hay en este campo».

«Hemos aprendido a desarrollar intervenciones con perspectiva de género, que es una carencia de nuestra sociedad», apunta Rosa Ana. «Si en todo lo que hacemos partimos de la desigualdad, dejando a las mujeres en un plano inferior, siempre estarán un pasito detrás», concluye.

Así, en su formación como promotores de la igualdad de género han trabajado desde las habilidades sociales, metodologías de intervención social, hasta cómo promover la participación social de las mujeres, prevenir la violencia machista y la intervención socioeducativa.

«Nuestro campo laboral es muy amplio porque está todo por hacer», opina Rosa Ana. La Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, continúa, «es transversal pero casi ni se aplica». Un ejemplo es que todas las empresas de más de 250 trabajadores están obligadas a hacer un plan de igualdad, «pero la mayoría no han dado el paso y si lo han hecho ha sido para cumplir el expediente».

«Profesionalmente nos hemos formado para desmontar algo que está ya está históricamente instaurado, pues en general hay mucho machismo en las empresas, que relegan a la mujer a un papel secundario», añade Emma Pérez. Cuenta que quisiera trabajar «ayudando a las mujeres que denuncian maltrato y no las arropan, me gustaría ser sus manos y sus pies».

La directora del Victoria Kent destaca que estos profesionales «pueden aportar mucho a las empresas, ayuntamientos, Administración, asociaciones... y también en el ámbito educativo, ojalá hubiera un promotor de la igualdad de género en cada instituto».

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