Las sanciones por las fiestas ilegales que se celebraron en el Galileo Galilei la tarde noche del 26 y 27 de septiembre podrían afectar a más de ochenta personas. La Policía Autonómica ya ha identificado a cuarenta de los universitarios que participaron en los encuentros celebrados en el colegio mayor y que contravienen la normativa de prevención y protección contra el coronavirus. Básicamente por las aglomeraciones y porque se celebraban sin mascarillas ni distancias de seguridad. La consellera de Justicia e Interior, Gabriela Bravo, informó ayer de los detalles de la investigación policial realizada tras confirmar que estas fiestas provocaron el mayor brote de coronavirus registrado en la Comunitat Valenciana, con 131 positivos.

Bravo comunicó los resultados de las pesquisas junto a la comisaria de la Policía Nacional adscrita a la Comunitat Valenciana, Marisol Conde, que ahora desembocarán en procedimientos administrativos de infracciones que podría prolongarse unos seis meses, ya que los sancionados podrán presentar alegaciones.

Según el relato de los hechos recabado por la policía, la primera fiesta, con motivos ibicencos, se celebró a las 20 horas de la tarde del sábado 26 de septiembre. Había sido convocada a través de las redes sociales por el consejo colegial, formado por alumnos. Aunque se desconvocó, también a través de las redes sociales, se acabó celebrando, incluso con la asistencia de alguno de los alumnos del consejo colegial que desconvocaron. La fiesta ibicenca se disolvió a las 21 horas, tras recibir en recepción un aviso anónimo que alertaba de la celebración del encuentro en la azotea del colegio mayor. En esta fiesta pudieron participar unos cincuenta universitarios y la Policía Nacional ha podido identificar a unos doce participantes, según fuentes de la Conselleria de Justicia.

Aunque algunos de los asistentes parece que quisieron continuar la fiesta, ya que otra llamada alertó horas después de la celebración de otra fiesta en una habitación doble del colegio mayor, que tuvo que ser disuelta por la Policía Nacional, y en la que se contabilizaron 22 personas en el mismo habitáculo, «sin ningún tipo de medidas de seguridad», según los detalles que ofreció la consellera de Interior.

A las «tres o las cuatro de la madrugada se recibió el aviso de que se estaba celebrando otra fiesta en otra habitación, que también tuvo que ser disuelta por la policía». De este segundo encuentro la Policía Autonómica ha identificado a seis residentes, por lo que hasta ayer el cómputo de personas identificadas asciende a 40.

Los participantes y organizadores de estos eventos sin medidas de seguridad se enfrentan a multas que van desde los 601 a 30.000 euros, ya que estas conductas se consideran infracciones graves, tal como recoge el artículo 6 punto 2 del decreto ley 11/2020 que regula el régimen sancionador específico contra los incumplimientos de las medidas de prevención ante la covid-19.

La cuantía dependerá del grado de participación de los identificados. Los organizadores de la fiesta ibicenca o los usuarios de las habitaciones donde se celebraron los encuentros tienen todas las papeletas para recibir las sanciones de mayor cuantía.

La investigación sigue abierta para identificar a todos los universitarios que participaron en las fiestas ilegales que, según explicó Gabriela Bravo, también se produjeron en días anteriores en el mismo colegio mayor. La investigación también tendrá consecuencias para la dirección del centro.

Bravo hizo un llamamiento a «la corresponsabilidad del alumnado y de los y las responsables de residencias de estudiantes para atajar cualquier conducta que ponga en peligro la salud de la ciudadanía». Precisamente, hoy los ministros de Sanidad y Universidades, Salvador Illa y Manuel Castells, abordarán junto a los consejeros de las comunidades autónomas la problemática de las fiestas en los colegios mayores y la incidencia en los campus y las clases. «La policía -insistió Bravo- va a seguir trabajando e intensificando los controles para que esas fiestas no regladas en las que no se guardan las medidas de seguridad no se produzcan y si lo hacen tengan la consiguiente sanción. Necesitamos la responsabilidad de todos y todas para seguir avanzando», concluyó la consellera de Interior.

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Brote en el Colegio Mayor Galileo Galilei: pruebas PCR masivas a los estudiantes

Las sanciones también afectarán a la dirección del colegio mayor

El procedimiento administrativo por incumplir las normas de prevención contra el coronavirus también se extenderá a los responsables del Colegio Mayor Galileo Galilei, según confirmó ayer Gabriela Bravo. Entre ellos podrían ser sancionados el director, el coordinador académico, los recepcionistas que estaban de guardia esa tarde noche, así como los dos miembros del consejo colegial responsable de organizar actividades lúdicas para los residentes.

La consellera de Interior explicó que el informe de la Policía de la Generalitat señala que «queda clara la responsabilidad del Colegio Mayor Galileo Galilei y de sus dirigentes y responsables por su falta de diligencia, por permitir -por inacción o pasividad- la celebración de fiestas y reuniones que vulneran la normativa contra la covid-19. En esta línea, queda acreditada la falta de rigor en las funciones del control de Colegio».

Y añadió que «también son responsables los miembros del consejo colegial como organizadores de las fiestas no autorizadas celebradas en el colegio mayor, además de apuntarse a la responsabilidad del usuario de la habitación donde se celebró una fiesta con 22 personas que fueron debidamente identificadas», concluyó la responsable de Justicia e Interior.

Vídeo de la fiesta ibicenca donde se produjeron los primeros contagios del brote de la residencia Galileo Galilei