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La población se consolida por encima de los cinco millones al crecer por tercer año

El incremento se debe principalmente al establecerse 57.220 extranjeros

Sempere es el municipio menos poblado de la provincia de València con 30 vecinos. | PERALES IBORRA

Sempere es el municipio menos poblado de la provincia de València con 30 vecinos. | PERALES IBORRA

La población se consolida por encima de los cinco millones al crecer por tercer año

La Comunitat Valenciana mantuvo en 2019 el ritmo de crecimiento demográfico que se retomó en 2017 tras un quinquenio (2012-2016) con sucesivas pérdidas de habitantes. Según la revisión del padrón publicada recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de enero de 2020, los 542 municipios valencianos volvían a superar la cifra de los cinco millones de vecinos. En concreto, 5.057.353 personas empadronadas. Eran 53.584 más que el primer día de 2019. Es un aumento del 1,07%, que incrementa en 0,62 puntos la subida iniciada en 2017, aunque es mucho menor que los ritmos de crecimiento de la población previos al estallido de la burbuja inmobiliaria. Una década antes, en 2007, el incremento casi fue del 3 por ciento (2,96 por ciento).

El dato definitivo lo ofrece la revisión definitiva del padrón municipal -un registro administrativo donde constan los vecinos de cada población- a fecha del 1 de enero de 2020 y con efectos desde el 31 de diciembre de 2020. Las tres provincias crecen. Alicante registró la mayor subida (1,14%) hasta situarse en 1.879.888 habitantes, seguida de Valencia (1,04%) con 2.591.875 vecinos, y Castelló con un aumento cercano al 1 % y una población de 585.590 empadronados.

En cuanto a las capitales, València supera la barrera de los 800.000 habitantes al ganar más de 5.900 vecinos, mientras que la que más crece en términos relativos es Castelló (1,48%), que sumó 2.536 habitantes. Alicante creció casi 2.600 empadronados. El cambio de tendencia de los últimos tres años -de 2017 a 2019- se debe principalmente a que el aumento de habitantes lo capitalizan las 20 urbes más pobladas, las de más de 35.000 vecinos (ver tabla). En 2019 tuvieron más de 30.000 empadronados nuevos, casi el doble de lo que ganaron en 2018. Y cerca de la mitad de los 53.584 vecinos que se ganaron en ese año. Quitando las grandes capital, Alcoi fue la que más empadronó: 4.360 vecinos más. Le siguió Elx con 2.248; Torrent, que ganó 1.754 ; y Gandia, con 1.236 empadronados más.

Este crecimiento en las grandes ciudades valencianas compensa la pérdida de vecinos en los pueblos de interior, que siguen vaciándose. Por ejemplo, Tollos (el menos poblado de Alicante) perdió 22 empadronados y se quedó en 35 vecinos. El pueblo con menos vecinos sigue siendo Castell de Cabres (Castelló) con 22 pese a ganar cinco, seguido de Sempere, que perdió cuatro para quedarse en 30 habitantes y ser el de menos población en la provincia de Valencia. Pese a ser de interior, Villamalur es el pueblo que más ganó en términos relativos con una subida del 64,5% al empadronar 40 vecinos en total. Una cifra que le permitió salir del ránking de 20 pueblos menos poblados.

El aumento de la población se explica, principalmente, por los movimientos migratorios, que en 2019 volvieron a ser positivos por cuarto año para la Comunitat debido a la recuperación económica, antes de la crisis sanitaria provocada por la pandemia de la covid-19. Esas migraciones (se establecieron 57.220 extranjeros) compensan el saldo vegetativo negativo, pues desde 2015 las defunciones superan a los nacimientos.

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