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Análisis

La agenda valenciana marca el ritmo del congreso del PSOE

La descentralización, el modelo de Estado y la financiación autonómica son debates que llegan con fuerza al encuentro de los socialistas en València este fin de semana

Puig, a la derecha, con los ministros Iceta y Alegría y otros presidentes autonómicos. | EFE/MOYA

Puig, a la derecha, con los ministros Iceta y Alegría y otros presidentes autonómicos. | EFE/MOYA

A mediados de junio de 2017, entre el Campo de las Naciones y el pabellón 3 de Ifema, en Madrid, el congreso federal del PSOE fue el paisaje de fondo de la guerra que abrían los socialistas valencianos entre lo que entonces se etiquetaría como sanchismo y ximismo. Poco tiene que ver ese panorama con el de este octubre de 2021, en el que el cónclave cuatrienal de los socialistas se celebra en València y, de forma que pocos esperaban, los asuntos de la agenda valenciana son los que están marcando el debate español en este momento y los que estarán en el centro de la atención del PSOE en forma de enmiendas a la ponencia política.

La descentralización de instituciones públicas se ha impuesto en la agenda estatal en las últimas semanas. El president valenciano, el socialista Ximo Puig, insiste en esta reivindicación desde que levantó la voz contra el efecto capitalidad. Se puede poner una fecha a la apertura de esta labor de zapa: el 21 de septiembre del año pasado. Durante la primera sesión del debate de política general, el jefe del Consell aireó un informe del Institut Valencià d’Investigacions Econòmiques (IVIE) sobre las consecuencias del «efecto capitalidad». Habló entonces de Madrid como aspiradora de recursos y del procés invisible que se había iniciado.

El asunto ha ido calando con lentitud. Las instituciones empresariales de Cataluña fueron de las primeras en acoger positivamente y difundir el discurso, que explica (en parte) la progresión en riqueza de Madrid hasta superar a Cataluña, que históricamente aparecía por delante.

Hace cuatro años Pedro Sánchez autorizaba en Ifema la presentación de una alternativa contra Ximo Puig para liderar el PSPV. En este momento, el socialismo español y el valenciano acuden a sus cónclaves en un clima de cohesión, sin oposición a sus líderes. Y, algo más importante, la agenda de la desconcentración de poder y de la financiación de los territorios, es la que domina el ambiente político español.

Ha sido clave para ello que Sánchez haya incluido en su proyecto político la descentralización de instituciones. También la reacción de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (PP). Que una de las figuras que concentra mayor atención mediática haya reaccionado airada a la idea descentralizadora ha puesto más atención sobre este plan.

Puig volvió a responder ayer. Dijo que no se trata «de un hecho polémico», sino «de normalización de un estado plural». «España es plural y diversa. No es Madrid, es mucho más que Madrid», señaló Puig, quien destacó que hay muchos países que ya están avanzando en esta dirección, como Alemania o Portugal.

No se trata una cuestión nueva de ahora, añadió, y afirmó no entender la actitud «intolerante» de algunas personas, que no aceptan, ni siquiera, que se pueda abrir el debate.

Enmiendas para centrifugar

El PSPV ha presentado enmiendas a la ponencia del PSOE que inciden en esta vía centrifugadora de poder. Como publicó la pasada semana Levante-EMV, la dirección valenciana pide apostar por «un cambio radical en la concepción territorial del Estado avanzando hacia la desconcentración de estructuras, permitiendo que determinados organismos se ubiquen en otras partes del territorio». El PSPV tiene claro su modelo de Estado: «Queremos avanzar hacia una España vertebrada. Para ello resulta fundamental un cambio de paradigma: España tiene que ser policéntrica».

El debate territorial, con dos ramas, la de la descentralización y la del modelo de país, va muy unido además al de la financiación autonómica. La primera forma de avanzar hacia una equidad territorial es una aportación de recursos justa. Eso es lo que la sociedad valenciana (incluidos todos los partidos políticos) reclama: una reforma del sistema de financiación autonómico, caducado desde 2014. Las enmiendas de los socialistas valencianos también inciden en esa dirección.

Es un asunto complejo, ya que hay federaciones que observan con recelo un cambio del modelo de reparto de fondos, al considerar que podían salir perjudicadas.

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