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'En Transición', dibujos contra la complacencia

Ana Penyas viaja desde la II República al siglo XXI para ilustrar la historia de la democracia española

'En Transición', dibujos contra la complacencia

'En Transición', dibujos contra la complacencia

La Transición empezó «no hace tanto», cuando «la libertad logró instaurarse en un país desgastado». Así lo apunta la ilustradora valenciana Ana Penyas en el libro que acaba de publicar la editorial Barlin y que dibuja de forma descarnada el periodo histórico en el que España salió de la dictadura franquista. Pero ese primer apunte del libro sobre la libertad y el país desgastado no hace referencia a la España posterior a la muerte de Franco, sino a justo la anterior a su mandato, la España de II República y de la Guerra Civil, un país « asaltado e invadido desde dentro», prosigue el escueto y descarnado relato con las palabras sobreponiéndose al dibujo de un ataque aéreo.

«Es imposible explicar la Transición sin hablar de la República y de la Guerra Civil -afirma Penyas a Levante-EMV-. Aquel fue un periodo fundamental porque también hubo una transformación y una revolución social, y unas clases altas que se revelaron contra eso y que son las mismas clases altas que después protagonizaron la Transición en los años 70».

La radiografía que esta ilustradora nacida en 1987 (y que en 2017 ha ganado el Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra por Estamos todas bien) hace de la «sagrada» transición es de todo menos complaciente. «A quienes no vivimos aquel periodo y nacimos en democracia, nos educaron en que todo había sido bueno, que el papel del rey fue determinante, que la Constitución era perfecta... Pero después, con la crisis y el 15-M, descubrimos que todo no había sido tan ideal, que esas estructuras vinculadas con el franquismo habían tenido mucho más protagonismo que el que parecía, y que esa Constitución y esa monarquía habían sido creadas al amparo de esas estructuras».

Para Ana Penyas, su edad no ha sido un impedimento a la hora de ofrecer una visión de aquel tiempo. Más bien, lo contrario. «Creo que ha sido una ventaja porque me ha permitido ver el periodo desde una distancia -señalaba ayer la ilustradora-. Quizá siendo de una generación anterior me hubiera costado más distanciarme de alguna emociones».

El texto de En Transición, obra de Alberto Haller, es mínimo, escueto, directo. Son las ilustraciones las que llevan el peso de la historia. En la mayoría de dibujos se acumulan las caras, individualizadas y (casi siempre) anónimas, pero expresivas al mismo tiempo. El negro, el gris y el blanco predominantes se rompen muchas veces con los rojos intensos que igual valen para pintar la reivindicación que la tragedia. «He buscado crear imágenes impactantes porque se trata de una lectura crítica», subraya la autora. «No ha sido fácil, porque no he encontrado demasiados referentes gráficos. Sí que hay documentales y libros, pero no he encontrado cómics de la época que reflejen cómo era»

En Transición se inicia con la II República y la Guerra Civil, sigue con un franquismo de dibujos tristes y entra en el periodo histórico del que habla ilustrando la expectación, las partes más oscuras y las luchas vecinales. «Escoles gratuites», «Pisos sí, barracas no», «Crear poder popular», aparecen en paredes y pancartas. Y también aparecen los asesinatos, los olvidos forzosos, la desmemoria... La calle es la protagonista, y a los dibujos vuelven las manifestaciones, los rostros individuales en escenas colectivas y la actualidad política y social del siglo XXI que podría ser también de los 70. «El futuro es una empresa colectiva», recoge la última ilustración de una asamblea. «Nos costó mucho sacar el final del libro -relataba Ana Penyas-. Cuando Alberto y yo nos reunimos hace dos años para plantear el libro estábamos esperanzados por los cambios que parecía que iban a llegar. Pero hemos tardado en hacer el libro y en ese tiempo hemos pasado del optimismo al pesimismo».

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