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El IVAM compra el «Cercle» de Alfaro que exhibe el Palau de la Generalitat

El museo adquiere la escultura por 150.000 € y seguirá de «forma permanente» en el Pati Gòtic

Dos personas atraviesan el «Cercle Berninià» que se exhibe en el Pati Gòtic del Palau. | EFE/J.C.CÁRDENAS

Dos personas atraviesan el «Cercle Berninià» que se exhibe en el Pati Gòtic del Palau. | EFE/J.C.CÁRDENAS

El IVAM ha adquirido por 150.000 euros la escultura «Cercle Berninià» de Andreu Alfaro que desde octubre de 2019 se exhibe en el Pati Gòtic del Palau de la Generalitat. Se trata de una pieza de acero inoxidable de cinco metros de diámetro que el artista valenciano creó en 1980.

Según la documentación a la que ha tenido acceso este periódico, el museo valenciano ha pagado 50.000 euros a cada uno de los tres herederos de Alfaro: sus hijos Andrés, Ana y Carles. Se trata de la mayor compra individual que ha realizado el IVAM en los últimos tres años.

Fuentes del Consell señalaron ayer que, aunque ahora el museo es el propietario de la pieza, esta seguirá exhibiéndose en el Palau de la Generalitat «de forma permanente». No se contempla, pues, su posible traslado al edificio de la calle Guillem de Castro ni al Pati Obert del IVAM, en el que ya se muestra, entre otras esculturas, «La Porta de l’Univers» (1983), también de Andreu Alfaro.

Aunque no se ha sabido hasta ahora el coste de la operación, fue el pasado junio cuando el IVAM anunció la compra del «Cercle Berninià» para completar la «colección de obras de Alfaro» que el museo «ya posee de este artista fundamental para el contexto valenciano, al tiempo que permite profundizar en el estudio sobre los diferentes lenguajes escultóricos de los siglos XX y XXI».

«En esta pieza -explica el IVAM- el maestro volvió a dar un giro en su producción escultórica, alejándose de las construcciones geométricas, para centrarse en el estudio de los problemas esenciales del volumen».

En «Cercle Berninià» Alfaro utiliza el lenguaje no figurativo de líneas y planos en el espacio para representar una simbología colectiva. En concreto, esta pieza de acero trata de transportarnos de la geometría a la cultura, tratando de conmover rompiendo la perfección del círculo, que no se cierra linealmente. Así, el espectador que siga la circunferencia, acabará en un punto distinto del de inicio.

Supone, asimismo, una mirada retrospectiva al pasado barroco y transformador del artista barroco Gian Lorenzo Bernini, símbolo de una época en la que las figuras comienzan a romper la regularidad neoclásica, generando efectos dinámicos.

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