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Juan Pedro Font de Mora

"Tengo la sensación de que la gente está volviendo a leer menos"

«La Fira del Llibre se ajustará a la situación, pero no es la deseada. Nos gustaría poder celebrar una feria más masiva»

Juan Pedro Font de Mora,
presidente del Gremi de
Llibrers.  m.a.montesinos

Juan Pedro Font de Mora, presidente del Gremi de Llibrers. m.a.montesinos

«He tenido el privilegio de ser el primer presidente del Gremi de Llibrers que suspende una Fira del Llibre», dice con evidente ironía Juan Pedro Font de Mora, propietario de la librería Railowsky y máximo representante de sus compañeros de oficio en València. Se refiere a la cancelación de la edición de 2020 por causas ajenas a su voluntad (algo relacionado con un virus), aunque ahora sí puede proclamar que en 2021 los Jardines de Viveros volverán a llenarse de casetas, autores y lectores. «Esperemos que el efecto fallero no tenga consecuencias», apunta Font de Mora por si acaso. Se hará, eso sí, en octubre y no en abril; con controles en los accesos y restricciones de aforo y con menos librerías que en años anteriores.

¿Cómo afectarán las restricciones a la Fira del Llibre de 2021?

La Fira suele recibir muchísimos visitantes, en torno el medio millón de personas, lo que la convierte en la segunda más importante después de la de Madrid y yo diría que en el evento cultural al aire libre más importante de la Comunitat Valenciana. Claro, ahora esto no va a poder ser así y al haber menos visitantes pueden haber menos ventas. Pero, por otra parte, el público podrá estar más tranquilo viendo los libros y pensamos que será un público más comprador.

¿Cómo se organizarán los accesos? ¿Habrá que seguir un circuito o algo así?

Van a haber varios puntos de entrada y cada uno tendrá un circuito marcado, lo que no significa que no se puedan cruzar unos con otros. Habrá una persona atendiendo por caseta y solo una persona firmando en cada una. La Fira es una fiesta del libro y eso hace que muchos autores y autoras quieran acudir y a veces alguna caseta parece el camarote de los hermanos Marx.

¿Esta situación es un paréntesis o marcará tendencia?

Estoy convencido de que, una vez superemos la pandemia, volveremos a las andadas. En el caso de la feria, la gente podrá ir en primavera y chocarse unos con otros, y esa posibilidad nos emociona a los libreros. Sí es cierto que a veces demasiada gente hace que la gente no vea cómoda los libros y deje de comprar. Pero es pura matemática: cuando más gente hay más se vende, y es lo que desearíamos. De momento, nos ajustamos a la situación, pero no es la deseada. Nos gustaría poder celebrar una Fira del Llibre más masiva.

¿No estaría bien aprovechar e intentar repensar esos problemas de aglomeraciones o incluso hacer una Fira más especializada?

Sí, vería interesante una feria más especializada, y de hecho yo siempre voy con mis especialidades de fotografía, cine, arte, ilustración y diseño. Pero hay un rechazo a eso por la mayoría de libreros. En general lo que más se vende son los best seller, las novedades, que este otoño hay muchas respecto a Navidad por la feria de Madrid. La autora que inicia nuestra feria, Julio Navarro, presenta aquí el libro, van a haber firmas importantes… No hay que olvidar que somos una asociación de comerciantes y que lo que queremos cuando hacemos un evento así es cuadrar las cuentas y, si se puede, ganar algo de dinero.

¿Son ciertos los titulares que aseguran que con la pandemia y el confinamiento la gente ahora compra más libros?

El año pasado y a principios de este las estadísticas mostraban eso. No tengo estadísticas recientes, pero yo tengo la sensación de que la gente está volviendo a leer menos. También me lo dice mi caja diaria. Hay factores que potenciaron la lectura en la pandemia. Teníamos que estar mucho tiempo en casa y la gente con la suerte de tener un sueldo fijo no gastaba en viajes, restaurantes o copas. Las librerías se convirtieron en un comercio atractivo. Pero en mi interior tenía claro que cuando las medidas se relajaran la gente volvería a leer menos. Es labor de los libreros y libreras revertir esta situación. Por suerte, es un sector muy vocacional y en los últimos tiempos han cerrado muy pocas librerías y las que han abierto se mantienen con fuerza, con mucha ilusión, con gente joven y la mayoría gestionadas por mujeres. Son datos muy esperanzadores.

¿Hay relevo generacional y de género?

Desde hace años las mujeres leen más que los hombres y es muy interesante que la mayoría de las nuevas gestoras sean mujeres porque eso enriquece el mundo del libro. Y sí, también hay un cambio generacional. De hecho, dentro de la junta de libreros soy el más mayor. Me parece eso supergratificante.

¿Qué puede hacer un librero para mantener la menguante fidelidad de los lectores?

Lo que venimos haciendo cada vez más: mucha actividad cultural en paralelo a la comercial. Presentaciones de libros, mesas redondas, clubes de lecturas, fórmulas novedosas para la compra de libros… También conjugar la parte física con la virtual generando páginas webs potentes. Ahora va a entrar bastante dinero de fondos europeos orientado a modernizar librerías. Por ahí el sector pueda reforzarse.

¿Pueden plataformas como todostuslibros.com competir contra Amazon?

Seamos sinceros, es muy difícil competir contra determinados monstruos digitales. Pero a través de este dinero que va a entrar se va a potenciar esta web para que funcione mejor.

¿Usted le recomendaría a alguien abrir una librería?

Si alguien tiene determinadas capacidades difíciles de tener que son la resistencia, una vocación clara y asumir que sus jornadas de trabajo será de 10 o 12 horas por un pequeño sueldo en la mayoría de circunstancias, si reúne todo eso sí le recomendaría montar una librería.

Mal pagado pero rodeado de libros. Tampoco está mal.

Cada librero es un mundo y cada librería distinta. Yo he tenido experiencias fantásticas con la clientela. El placer de recomendar un buen libro y que luego te lo agradezcan es un factor importante.

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