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Eduardo Guillot | Director artístico de la Mostra de València

Eduardo Guillot: "La Mostra es un festival de cine, no una pasarela de moda"

«Claro que es posible hacer un festival con este presupuesto, pero a costa de padecer mucho»

«La Mostra es un festival de cine, no una pasarela de moda»

La Mostra de 2018, la primera con Eduardo Guillot como programador, fue la del regreso tras los años en los que el festival dejó de celebrarse. La de 2019 fue la de la consolidación y la de 2020 fue la de la pandemia. ¿Qué Mostra será la de 2021? «Creo que es la de la confirmación -señala Guillot a dos días de que se inaugure la nueva edición del festival de cine mediterráneo de València-. Para nosotros ha sido muy importante que la FIAPF nos reconozca como festival especializado y que el Observatorio de la Cultura recoja que somos la primera dotación cinematográfica de la Comunitat Valenciana. Esta es la edición en la que debemos confirmar que todo eso continúa».

¿Importa más el reconocimiento del sector o el del público?

Los dos. El del sector a través del FIAPF es muy importante porque era un empeño desde que regresamos por lo que significa a nivel internacional. Pero si obtienes ese reconocimiento y la gente no viene a las proyecciones, no sirve nada.

¿Demuestra el Observatorio que centrarse en el cine mediterráneo no es una barrera para ofrecer un festival popular?

Siempre hemos pensado que no lo era. La cuestión al final es que haya películas que interesen a la gente. No puedo entender que una película no pueda interesarle a alguien porque es de Malta o de Albania. Si es buena, es buena.

¿De qué Mediterráneo nos habla la Sección Oficial de este año?

Del Mediterráneo en el que vivimos y de cuestiones muy actuales. Diría que es el año con la Sección Oficial más variada, tenemos comedias, que es un género que no suele estar en una sección oficial, y un par de propuestas que son lo más radical que ha estado en competición desde que recuperamos el festival y que suponen un reto para el espectador.

¿Un festival educa al público?

Educar quizá es una palabra muy fuerte, pero un festival sí permite ver el cine de otra forma. Y por eso es importante que vengan los directores, porque no es lo mismo ver una película y volver a casa que ver una película y después estar hablando de ella con los que lo han hecho. Un festival ha de demostrar si el cine sigue siendo una herramienta para reflexionar sobre el presente. Y las películas de la Mostra, en un contexto de conflicto y en el que siempre están pasando cosas como es el Mediterráneo, va en esa línea.

Se proyectarán cinco películas de producción valenciana, la mitad que en 2020.

Una de nuestras obligaciones es apoyar el cine valenciano pero ha de estar en consonancia con la filosofía del festival. Desde 2018 hemos tenido en competición películas valencianas porque pensábamos que merecían estar. Ha habido producciones valencianas que nos interesaba que estuvieran en la Mostra pero que han decidido ir a otros festivales y es algo que podemos entender. Otra cosa es que hay películas que tenían un compromiso de estar aquí y que después han decidido ir a otro festival. Eso es un incumplimiento y es un poco feo.

El músico y cineasta Marc Hurtado, que protagoniza la sección Focus, ofrecerá con Lydia Lunch un concierto que en un día agotó todas las entradas. ¿Habría que ampliar esta vía de actividades paralelas a las proyecciones?

Siempre las hemos hecho, pero no es fácil por el presupuesto que tenemos y porque no somos un equipo muy grande. Ojalá pudiéramos dar conciertos todos los días y más actividades paralelas, pero depende de las circunstancias de cada año y teniendo en cuenta siempre que lo importante son las películas.

La concejala Glòria Tello reconocía que el presupuesto de 450.000 es ajustado. ¿Merece más inversión la Mostra?

El festival ha demostrado que hay ya una base y puedo decir que cuando vamos fuera de València y ven el equipo que somos y el programa que hacemos con el presupuesto que tenemos, nos dicen que es literalmente imposible. Es posible, claro, pero a costa de padecer mucho.

¿Una Mostra como la actual es incompatible con una alfombra roja llena de estrellas?

No, pero hemos de entender que una alfombra roja implica más inversión, no solo para pagar a la estrella sino lo que comporta de infraestructura a su alrededor. No renunciamos a la alfombra roja por filosofía sino porque entendemos que ha de estar acompañada de un estreno, de un contacto con el público, de una publicación... No se trata de venir, desfilar y ya está. Somos un festival de cine, no una pasarela de moda.

Eduardo Guillot.

¿Cuál es el techo de la Mostra?

Ahora en los festivales hay como dos tendencias. Una es la de la hipertrofia, la de festivales con una programación de 200 películas que es imposible de abarcar para el espectador. Y la otra es la de hacer festivales más sostenibles. A nosotros la pandemia nos obligó a recortar un poco la programación y nos dimos cuenta de que así era más abarcable para la gente, que es para quien al final haces el festival. Queremos una programación en la que cuente más la calidad que la cantidad y por ahí aún tenemos margen para crecer.

¿Le preocupa que ese modelo sostenible le resulte poco atractivo a políticos que puedan gestionar la Mostra en un futuro?

Quien venga ha de saber que la Mostra ha venido para quedarse. No sé cuánto tiempo estaremos pero sí sé que dejaremos un festival sólido, bien situado a nivel estatal e internacional y con un perfil muy claro que cuenta con el apoyo de la gente. Nos iremos con la cabeza bien alta.

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