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Punto echa el cierre a medio siglo de arte y vanguardia en València

La histórica galería donde expusieron Picasso, Miró, Warhol o Tàpies y que impulsó la pintura contemporánea valenciana cambia de nombre y espacio

Nacho Agraït y Jorge López en 2019, junto a las obras de Oliver Johnson. M.A.montesinos

En , cuando València era un desierto donde apenas había lugar para las artes plásticas, Amparo Zaragozá y Miguel Agraït decidieron abrir en un primer piso de la avenida Barón de Cárcer una galería que acabó convirtiéndose en un referente para la vida cultural de la ciudad.

Ahora, cuando va a cumplir su 50 aniversario, la Galería Punto desaparece dejando atrás una historia por la que han pasado artistas como Picasso, Warhol, Julio González, Erró, Miró o Tàpies, entre muchos otros. Jorge López, antiguo director artístico de la galería y propietario de la misma desde noviembre de 2020, ha decidido trasladar este histórico espacio expositivo al barrio del Carme y reabrirlo con su propio nombre como marca.

«Cerrar Punto es proceso de evolución natural y una muestra de respeto a un proyecto familiar, con mucho tiempo de trayectoria y con una impronta especial», reconoce López. «Pero mi momento en la historia no está relacionado con esa trayectoria y sería para mí una traición hacia ellos continuar con ese nombre», justifica.

Para el último propietario de Punto, el proyecto cultural de la familia Agraït-Zaragozá «ha sido una de las apuestas más valientes que ha tenido alguien que se dedique al arte en València». Sostener y mantener una apuesta así durante medio siglo, señala, «es un acto de valentía muy relacionado con la emociones, la vida familiar, los cambios históricos y sociales. Nació en plena dictadura y luchó por ser vanguardia en un momento en que en España había muy pocas galerías, ha hecho mucho por el arte contemporáneo español y valenciano. Sin ella y sus exposiciones, la ciudad no sería lo mismo».

Antes que impulsores y propietarios de una galería de arte, Amparo Zaragozá y Miguel Agraït habían sido coleccionistas. «Éramos coleccionistas desde jóvenes, desde antes de casarnos», contaba Amparo a Levante-EMV cuando Punto celebró su 25 aniversario. «Nos decidimos a abrir porque se quedó vacío el local y teníamos que poner algo. No pensamos en ganar dinero con esto».

La amistad del matrimonio con Vicente Aguilera Cerni fue decisiva para establecer los parámetros sobre los que debería moverse Punto. Tras pasar del primer piso a la planta baja y el sótano de aquel edifico racionalista de la actual Avenida del Oeste, el lugar se convirtió en centro insoslayable para el encuentro con el arte contemporáneo en València. Además de Picasso, Miró o Tàpies, en sus salas también pudieron ser admiradas las obras de El Paso, José Guerrero, Lucio Muñoz, Darío Villalba o Miquel Barceló.

Durante su trayectoria, Punto no olvidó la promoción de los artistas valencianos, con exposiciones y con ediciones de obra gráfica, como es el caso de Equipo Crónica, Josep Renau (fueron importantísimas las muestras de sus fotomontajes procedentes de la Bienal de Venecia de 1974), Equipo Realidad, Genovés, Cardells, Anzo, Enric Mestre, Salvador Soria, Horacio Silva, María Montes, Carmen Grau, Mau Monleón o Cristina Grau.

Una promoción que no cesó con el tiempo y en la que no faltó la permanente búsqueda de nuevos valores -como Oliver Johnson, Inma Femenía o Victoria Iranzo- ni de los nombres internacionales más innovadores: Hans Hartung, Dubuffet, Cobra, A.R. Penck, Kenneth Noland, Le Parc, Adami, Richard Hamilton, David Hockney, Peter Phillips o las primeras individuales en España de Wolf Vostell o Donald Judd.

Su decidida apuesta por la internacionalización convirtió a Punto en una de las galerías españolas con más presencia en las mejores ferias internacionales de arte. Participó ininterrumpidamente durante muchos años en la FIAC de París (de hecho, la familia Agrait-Zaragozá recibió en 2006 la medalla de oro de la ciudad), ARCO en Madrid, la Art Basel de Basilea, Colonia o Chicago entre muchas otras.

Miguel Agraït falleció en 2010 y Amparo Zaragozá en 2014. Desde 2008 sus hijos Miguel (fallecido en 2011) y Nacho gestionaban la galería, que en 2019 se trasladó a la calle Burriana, con Jorge López como director artístico.

La nueva galería Jorge López presentará su proyecto el 2 de febrero, mantenindo su apuesta por artistas locales como Inma Femenía o Victoria Iranzo y con un nuevo espacio expositivo con el que busca «integrarse y contribuir» en el circuito artístico que forman el IVAM y el Centre del Carme. Además, el nuevo local participará en la próxima edición de la Feria Arco con un proyecto de dos artistas latinoamericanos -la brasileña Marina Camargo y el peruano Javier Bravo de Rueda-, sobre cómo ve un inmigrante la recepción desde Europa hacia sus orígenes.

De alguna forma, Jorge López quiere romper con Punto para mantener la esencia de la galería: «quiero ser testigo del presente y este presente no tiene nada que ver con el pasado que teníamos antes», explica. «Mi origen y mi visión del arte no es la que tenían ellos. Yo tengo que sumar un mestizaje, el del argentino que se siente hijo de València, con muchos años mirando la ciudad y con un compromiso propio. Y eso que yo tenía que sumar deformaba el proyecto original», señala. Su objetivo principal, afirma, es «acompañar la importancia que va adquiriendo València» en el mundo del arte y «ayudar a la proyección de los artistas valencianos en el mundo».

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