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Santiago López Jover debuta con el irreverente "Chico mocoso"

El primer largometraje del director valenciano llega a las salas españolas el próximo viernes 21 Creada junto al alemán H. Rosenmüller, busca homenajear al dibujante Manfred Deix

Fotograma de «Chico mocoso».

El cineasta valenciano Santiago López Jover llega a la gran pantalla con «Chico mocoso» («Rotzbub»), una película de animación que firma junto al alemán H. Rosenmüller. El filme, una película de animación para adultos -no está recomendada para menores de 12 años-, llegará a los cines españoles este viernes. Con más de 15 años de experiencia en el género, el valenciano dirige una comedia irreverente, gamberra y muy descarada que se inspira en la vida, arte y estética del dibujante e ilustrador Manfred Deix.

«Chico mocoso» cuenta la historia de Markus, un adolescente que vive en un aburrido pueblo austriaco en los años 60. Sus vecinos son nostálgicos del pasado nazi, reaccionarios y xenófobos. Mientras sigue luchando consigo mismo y con la población intolerante, descubre su talento para el dibujo. Así, el joven Markus encuentra una forma de entretenerse en su vida en Siegheilkirchen, su pequeño pueblo: disfruta dibujando bocetos «subidos de tono» que vende a sus compañeros de clase. Un buen día aparecen unos vendedores gitanos y, con ellos, la imprudente y bella Mariolina que alterará por completo su cabeza y a la que tendrá que salvar de todo un pueblo en el que lo diferente se ve con ojos de sospecha.

López Jover y Rosenmüller buscan, con «Chico mocoso», homenajear al ilustrador satírico austriaco Manfred Deix, que falleció en 2016. Deix fue un referente en todo Centroeuropa y con admiradores repartidos por todo el mundo, entre ellos, el cineasta Billy Wilder.

La cinta no solo tiene impreso el arte y estética de este dibujante sino que también toma muchos aspectos de su vida, sus experiencias y su forma de pensar. El contexto histórico y social está inspirado en la biografía del artista. «La historia tiene muchas referencias biográficas a Deix, muestra como puedes convertirte en un rebelde con tus talentos, tal como hizo Deix», explicó Rosenmüller en una entrevista. Además, el alemán añadió que la película es de animación porque «él era dibujante, era más natural utilizar la animación para contar la historia».

El director valenciano, que vive en Austria, explicó que la película enmarca muy bien a la juventud austriaca de los años sesenta, «quienes de repente se dieron cuenta de que sus padres estuvieron involucrados en una guerra y estuvieron del lado incorrecto, y querían desprenderse de eso».

Por otro lado, y con muchísimo humor –ácido y hasta escatológico en algunas ocasiones - «Chico mocoso» está plagada de referencias cinematográficas a los géneros más diversos. Se pueden encontrar referencias a «ET» (Steven Spielberg), «Amarcord» (Federico Fellini), «Porky’s» (Bob Clark) o «Kiss me deadly» (Robert Aldrich), entre otras.

El complemento perfecto es un guion afilado, descarado y sin pelos en la lengua que, en ocasiones, roza lo soez pero que también aporta su granito de arena para que la cinta no sea plana. El guionista Martin Ambrosch estuvo a los mandos para crear una buena base sobre la que asentarse para mostrar la doble moral de los más fuertes de la ciudad, del conservadurismo y del poder revolucionario del dibujo y la música.

Detrás de esa fachada gamberra y políticamente incorrecta, «Chico mocoso» entreteje de forma muy fina el humor con la crítica constante sin llegar a ser empalagosa. La defensa de la libertad sexual, los choques generacionales, la pubertad con sus hormonas locas, el amor paternal, el racismo, las ideas reaccionarias y ultracatólicas de la sociedad o los sueños frustrados son solo una muestra de los temas que toca este peculiar largometraje y que lo separan de lo habitual del género de animación.

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