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Entrevista

La historia de Nena Daconte con el alcohol, las drogas y la enfermedad mental: "Mi error fue no pedir ayuda y no dejar de fumar porros"

La cantante Mai Meneses, primera expulsada de 'OT 2', repasa la época en la que tocó fondo en el libro 'Tenía tanto que darte'

Mai Meneses, este miércoles en el Hotel Catalonia Ramblas de Barcelona. Ferran Nadeu

Cuando Mai Meneses (Madrid, 1978) leyó el libro de Ángel Martín en el que abría la caja de Pandora de sus problemas de salud mental se sintió reflejada como en un espejo. La que fuera la primera expulsada de 'OT 2' alcanzó el éxito con Kim Fanlo, su expareja sentimental, con el que creó el grupo Nena Daconte. Pero triunfar en la música no le sentó nada bien. Su falta de autoestima la llevó a recurrir al alcohol y las drogas y acabó derivando en brotes psicóticos, tal y como detalla en el libro 'Tenía tanto que darte', editado por Plaza & Janés. Una obra en la que explica que pasó por una etapa en la que hablaba con las plantas y que pensaba que podía controlar la lluvia. Le ha prohibido a sus padres leérselo "para que no sufran". Y lo ha titulado como la canción que ha marcado su carrera, aunque no sea de la que se sienta más orgullosa. "La escribí en cinco minutos ayudada de alguna sustancia", rememora.

En el libro se define de muchas maneras: empanada, pánfila, despistada, melancólica, dramática, dice que nunca ha considerado que su lugar fuera el éxito... Es una autobiografía y parece escrita por su peor enemigo

Cuando empecé a escribirlo estaba muy insegura y quería plasmar esa evolución que hay en el libro, que luego termina un poco más luminoso. Era una manera de enfrentarme al propio concepto que tenía de mí misma, y era bastante duro.

¿Por qué explicar ahora cómo tocó fondo? ¿Le ha servido de terapia? Porque hay quien podría pensar que es un ajuste de cuentas con su pasado y con Kim Fanlo, que no sale muy bien parado

Lo escribí a modo de terapia, para poner orden en mis ideas. Cuando ya lo tenía escrito lo guardé en un cajón. Estuvo ahí seis meses, hasta que leí el libro de Ángel Martín 'Por si las voces vuelven', que explica su experiencia con un brote psicótico, y sentí que no era la única persona a la que le había pasado eso.

La importancia de romper los tabús y dar visibilizar a la salud mental

Pensé que mi libro podría ayudar a ser un referente más en el tema de la salud mental. Para decir que cuando tienes un problema hay que pedir ayuda, y que es importante que se hable de ello para que se quite el tabú de ir al psiquiatra, a terapia...

¿El error que cometió en su peor época fue no pedir ayuda?

No pedir ayuda y no dejar de fumar porros, que ya me sentaban muy mal. Tenía que haberlo dejado.

Dice que con Kim conoció la marihuana ("me pasaba el día fumando porros", escribe) y que le dio todo el poder sobre su autoestima. Lo describe como frío, calculador y ausente. ¿Espera una respuesta de su expareja?

No lo sé, aunque no me preocupa. Yo he contado mi verdad, pero hay cosas que tenía que explicar porque siempre he estado callada. No lo he hecho para hacerle daño ni que se moleste. Hace como 13 años que no le veo, así que no sé cómo es ahora mismo.

Habla de cómo ha pasado por terapias y psiquiatras, que ha sufrido un trastorno bipolar, ansiedad, depresión, brotes psicóticos, paranoias.. ¿Cómo está ahora?

Estoy bien, medicada para no tener psicosis, pero bien.

¿Es algo que se puede superar o uno no está realmente curado nunca?

A mí me han dicho que no, pero lo intentaré. Tengo esa esperanza. Cuando mi médico me lo permita, volveré a dejar la medicación a ver qué pasa.

Confiesa que se enganchó a las paranoias, que la sacaban de la monotonía porque su vida era como en un videojuego

Eso le pasa a mucha gente, me he dado cuenta después de escribir el libro. Es como si el mundo real a veces resultara un poco anodino y, en cambio, el otro es como vivir en un sueño constante y donde además tú eres el centro del universo.

"Cuando mi médico me lo permita, volverá a dejar la medicación a ver qué pasa"

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Explica que trabajar en la música le sentaba fatal, que era su kryptonita. ¿Cómo lo vive ahora? Porque el próximo marzo sacará disco

Lo que me pasaba con la música era que mi nivel de autoexigencia era muy alto, competía tanto conmigo misma e intentaba ser tan perfecta que me hacía mucho daño. Y ahora es todo lo contrario: ha bajado mi nivel de expectativas hacia lo que puedo llegar a alcanzar, conozco mis limitaciones y mis talentos, porque en aquella época me menospreciaba.

Hablando de autoestima... Llega a escribir: "Nunca he tenido demasiado carácter y en mi vida acaba opinando hasta el apuntador”.

Ahora ya no es así, pero si me descuido podría volver. Tengo ese defecto, me cuesta la confrontación, decir que no, poner los límites en el momento en el que tengo que ponerlos.

¿'OT' hizo que una persona con baja autoestima como usted viera cómo se agudizaba ese problema? Porque allí la comparaban con el resto de compañeros

Yo creo que sí, que hizo un poco de mella. En el primer momento no lo vi, me reía un poco de la experiencia que estábamos viviendo, decía que era la telonera de los chicos de 'OT'. Pero viéndolo desde la distancia, sí que dejó una herida importante, porque si no el éxito no me hubiera sentado tan mal. Todo el rato pensaba que no tenía talento.

Su momento de mayor éxito, con Nena Daconte, lo vivió como un infierno. "El hecho de estar triunfando me sentaba fatal. La culpa me devoraba por dentro”, dice en el libro

Tenía el síndrome de la impostora, pensaba que no me merecía todo lo que estaba consiguiendo.

"No me preocupa lo que diga Kim. Hace 13 años que no le veo"

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Se enganchó a los porros y al alcohol. "La mejor época de mi vida está escondida en una neblina. No recuerdo casi nada", asegura. ¿Se enganchó por la falta de autoestima o porque no sabía digerir el éxito?

Yo empecé por curiosidad. Cuando fumaba porros al principio, era como si se me encendieran luces en el cerebro, escuchaba la música en tres dimensiones. Todo se torció cuando empezó la presión, el estrés, el cansancio físico... Eso fue lo que comenzó a hacer que me empezara a rallar con las personas, a ser muy susceptible y me sentara mal todo. En el libro, al capítulo de Nena Daconte casi no le dediqué páginas porque no recordaba casi nada.

En el libro hace también una crítica a la industria discográfica. Comenta que se pactó que solo sonarían siete cantantes de 'OT' en la radio, y usted no estaba en la lista. ¿Sintió rechazo por parte de otros artistas por haber estado en 'OT'?

Yo no tanto, porque enseguida, con el nombre de Nena Daconte, quedó diluido que yo había sido 'triunfita', pero sí que otros compañeros me lo han dicho. A partir de la edición de Amaia y Aitana todo cambió, pero sí que hubo una época, la de nuestro año, que nos miraban por encima del hombro.

¿Por qué ha prohibido a sus padres leerse el libro?

Para que no sufran. Cuando volví de Barcelona ellos ya me echaron una mano, pero todo eso quedó en el pasado. No quiero que indaguen ni remover cosas.

¿Se lo ha leído su marido, que fue su antiguo amigo de la facultad?

Sí. Si no me hubiera apoyado, no lo habría publicado. El papel del acompañante es fundamental. A veces nos olvidamos porque estamos muy centrados en nosotros mismos, en nuestra enfermedad, y las personas que nos acompañan lo pasan peor incluso porque no saben qué decir ni qué hacer.

Sus hijos tienen 10 y 8 años. ¿Lo leerán cuando sean mayores?

Cuando llegue el momento tendremos que tener una conversación sobre las drogas, el alcohol, los efectos que pueden llegar a tener a largo plazo… Pero esa conversación la van a tener también todos los padres.

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