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La crisis sindical pasa factura

CC OO vuelve a ganar y UGT-PV pierde la mayoría en las elecciones sindicales para la función pública - Las centrales valencianas se dejan por el camino 2.800 delegados en 2014 por el recorte de plantillas

La crisis sindical pasa factura

La crisis sindical pasa factura

Las elecciones sindicales celebradas en la Comunitat Valenciana durante 2014, según constata el balance que acaba de hacer público la dirección general de Trabajo, reflejan una auténtica sangría de delegados en comparación con los años anteriores. Los comicios certificados en este último ejercicio reducen la cifra de representantes de los empleados a 28.144 personas en el ámbito de la autonomía, lo que representa una caída del 7 % en comparación con el año 2013. Así las cosas, los sindicatos aglutinan 2.800 delegados menos en el conjunto de los centros de trabajo públicos y privados.

El recorte de dirigentes tiene que ver con el cierre de compa-ñías y el adelgazamiento de las plantillas „se eligen por tanto menos delegados„ aunque también obedece a la menor convocatoria de elecciones. El número de preavisos (es decir, el anuncio de la convocatorio de votaciones) ha caído alrededor de un 25 % en 2014 respecto al ejercicio anterior, según fuentes sindicales.

UGT y Comisiones Obreras, que aglutinan alrededor del 80 % de la representatividad total, tienen cada vez menos recursos humanos para realizar preavisos en empresas debido a los recortes en sus respectivas organizaciones tras los últimos expedientes de regulación de empleo (ERE) „despidos y reducciones de jornada incluidos„, así como al cierre de sedes corporativas para reducir gastos.

El desplome de delegados también se refleja en el sector público valenciano; entre otras causas por las menores contrataciones de personal en ayuntamientos y empresas públicas. Durante 2014 el número de delegados en la función pública se ha reducido en 203 representantes, con lo que la cifra total cae hasta 2.280 funcionarios en las juntas de personal y comités de empresa. Por otro lado, si se compara el cómputo global de delegados certificados por la Conselleria de Economía con el resultado de 2010 (cada cuatro años se pueden convocar elecciones en un centro, de lo contrario los delegados prorrogan su mandato) se observa una pérdida de algo más de 6.500 sindicalistas en los centros de trabajo. Para realizar elecciones las empresas deben tener más de seis empleados.

UGT pierde en el sector público

La central que lidera Paco Molina (Comisiones Obreras) se consolida como primera fuerza en la Comunitat Valenciana al finalizar 2014. Aunque ha perdido algo más de un millar de puestos, aventaja a la organización controlada por Gonzalo Pino en medio millar de delegados. Además, UGT-PV ha perdido la mayoría que tenía en la función pública después de ser mayoritario en la federación que lidera el veterano Luís Lozano.

La CSIF de Daniel Matoses figura como tercera más representativa, si bien a mucha distancia de UGT y CC OO, al sumar 1.038 delegados. Con todo, cuenta con gran implantación en el ámbito público, donde se coloca a poca distancia de los mayoritarios. En cuarto lugar aparece el Sindicato Independiente de Fermín Palacios con 688 dirigentes y la Unión Sindical Obrera de Ismael Montero es quinta, con 778. La Conselleria tiene registradas 87 organizaciones. Tan sólo una docena logró más de 100 delegados.

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