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COMERCIO EXTERIOR

La crisis entre China y Taiwán pone en riesgo el comercio exterior de 15.000 empresas de la Comunitat Valenciana

China es el primer mercado en Asia para los productos valencianos, si bien las exportaciones al país representan poco más del 10 % de las importaciones (491 millones en 2021)

Un hombre contempla la salida un buque granelero que sale de Odessa (Ucrania) hacia China. DPA vía Europa Press

Mientras el Puerto de València espera aumentar los tráficos de contenedores de importación y exportación trasla descongesitión de los grandes recintos del sudeste asiático (con Shanghai a la cabeza) y la costa oeste de Estados Unidos (sobre todo Los Ángeles y Long Beach), las maniobras militares de China en Taiwán aceleran la tensión diplomática entre ambas naciones tras la reciente visita de la congresista estadounidense Nancy Pelosi, lo que hace temer una nueva crisis en la región. China es el mayor proveedor de la Comunitat Valenciana con un volumen de importaciones de 4.700 millones de euros en 2021 y un aumento acumulado del 68 % en los últimos cinco años, y es el país de Asia, junto con Singapur, donde existe un mayor número de empresas valencianas implantadas. Así, la crisis entre China y Taiwán pone en riesgo el comercio exterior de 15.000 empresas de la Comunitat Valenciana que importan o exportan al gigante asiático, según constatan los datos de la Cámara de Comercio de València.

La dirección territorial de Comercio de la Comunitat Valenciana refleja que China es el primer mercado en Asia para los productos valencianos, si bien las exportaciones al país representan poco más del 10 % de las importaciones (491 millones en 2021).

Los principales productos que envía China a la Comunitat Valenciana son aparatos y material eléctrico, máquinas y aparatos mecánicos, muebles, sillas y lámparas, calzado, juguete, materias plásticas, artículos de textil-hogar, manufacturas de cuero, productos químicos orgánicos, caucho, guarniciones, prendas de vestir de punto y manufacturas de hierro y acero.

Según la Cámara de Comercio de València, "la posición financiera externa de China se ha beneficiado de una industria competitiva y diversificada. Las mayores entradas de inversión extranjera directa han facilitado la apertura del mercado. Además, la elevada tasa de ahorro nacional ha posibilitado que las empresas hayan podido financiar sus inversiones". Además, la institución cameral presidida por José Vicente Morata indica que "entre los sectores que ofrecen oportunidades de negocio a las empresas destacan equipos agrícolas, ferrocarriles, aeropuertos, infraestructura urbana, medio ambiente, construcción, productos alimenticios, moda y accesorios de alta gama y de lujo".

Comercio exterior en 2022

El último boletín estadístico de la dirección territorial de Comercio de la Comunitat Valenciana (período enero-mayo de 2022) revela que las exportaciones acumuladas a China se elevaron a 212,6 millones de euros, lo que supone un incremento del 11 % en comparación con idéntico período de tiempo de año anterior. Mientras, las importaciones se dispararon hasta los 4.422 millones; es decir, un 47,6% más que en e021.

En el caso de Taiwán, un país al que se comprar sobre todo semiconductores y productos electrónicos, las exportaciones valenciana al citado país asiático se situaron en 51,2 millones; un 41,4% más que un año antes. Y las importaciones crecieron hasta los 82,5 millones, un 52,5% más que entre enero y mayo de 2021.

Según fuentes portuarias, las maniobras militares de China en Taiwán han obligado ya el desvío de 240 buques de mercancías que cubren rutas entre el sudeste asiático y otras rutas del mundo, como las de Europa y América.

Con todo, los barcos graneleros 'MV Arizona' y 'MV Sacura' con cererales para la exportación producidos en Ucrania zarparon ayer de puertos ucranianos, y se dirigen hacia Estambul, donde serán inspeccionados.

Taiwán, el país de los semiconductores

El país asiático es el principal proveedor a nivel mundial de chips semiconductores, produce el 69% de la producción mundial. Entre sus productos se encuentran los procesadores de ordenadores y móviles, por lo que si las fábricas llegaran a pararse, significaría que no tendríamos ni ordenadores ni móviles nuevos, ni tampoco piezas de recambio o repuestos, lo que tendría consecuencias catastróficas a nivel global, ya que significaría una paralización del mercado mundial.

Según Danny Moreno, presidente de la Asociación Española de la Industria de Semiconductores (AESEMI) y CEO de Wiyo, la situación actual ha puesto en la palestra una vez más el hecho de que Taiwán es una zona geopolíticamente inestable. "Por todo ello -apunta- es evidente que existe en España, y el resto del mundo, una urgencia para tomar acciones que contrarresten las posibles consecuencias. En mayo, el Gobierno ya anunció la inversión de 12.200 millones de euros para incentivar la fabricación de semiconductores en el país, mostrando que iba por el buen camino hacia la independencia del mercado. Esta inversión exponía la intención del Gobierno de apostar por un cambio y reforzar el mercado español dentro de la industria de los semiconductores. Tras los últimos acontecimientos, es indiscutible que fue la opción acertada y, gracias a ello, actualmente contamos con un presupuesto ya acordado para partir hacia el cambio", concluye.

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