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Traer un contenedor en barco de China a València baja de 15.000 a 5.000 dólares en un año

El abaratamiento de los costes alivia al comercio exterior de la C. Valenciana

Canal de acceso al Puerto de Shanghai, el más grande del mundo al movilizar 43 millones de contenedores cada año, en una imagen del pasado mes de abril. | BLOOMBERG

El estallido de la pandemia de coronavirus a principios de 2020 hundió el comercio mundial tras paralizarse las fábricas de Europa, Asia y América. Las principales navieras fondearon gran parte de sus buques y se suspendió la distribución de contenedores. Un año después, sobre todo en el verano de 2021, se colapsaron los puertos de medio mundo ante el creciente tráfico de mercancías en sus terminales y la falta de contenedores disponibles, una tormenta perfecta que las navieras aprovecharon para subir los precios de los fletes del transporte marítimo dada la recuperación del comercio exterior. Eso provocó que el precio de traer un contenedor (de 40 pies, es decir, 12 metros de longitud) de Shanghái a València se elevara hasta los 15.000 dólares por unidad a lo largo del año pasado, según reconocen las consignatarias que operan en el recinto del Grao.

Traer un contenedor en barco de China a València baja de 15.000 a 5.000 dólares en un año

Esa pesadilla para los importadores españoles de productos chinos a través de Valenciaport (donde se gestiona el 40% de los contenedores que España importa y exporta por mar) ya ha pasado. Según las firmas valencianas del sector, en la actualidad, el precio de traer un contenedor de cuarenta pies desde puertos del sudeste asiático como el citado de Shanghái hasta la capital del Túria ha bajado hasta los 5.000 dólares, lo que supone un 66% menos que hace un año. Con todo, esos precios todavía no alcanzan los del período precovid, ya que en 2019 se pagaban una media de 3.200 dólares/contenedor en las importaciones canalizadas entre Shanghai y València.

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El comercio exterior respira

También los exportadores de la Comunitat Valenciana y del área de influencia del recinto portuario respiran más tranquilos porque los costes de los envíos hacia emplazamientos del Extremo Oriente han disminuido sustancialmente en comparación con 2021. Reducen gastos porque enviar un contenedor de València a Shanghai ha pasado de 2.400 a 600 dólares en la actualidad, lo que representa cuatro veces menos.

Las empresas que exportan a otras partes del mundo, en concreto los que venden a EE UU, también han visto recortados sus costes de transporte marítimo a lo largo de 2022. Hace un año, enviar un contenedor de València a Nueva York costaba 9.000 dólares, una cifra que se ha reducido a algo más de la mitad al pasar a 4.300 dólares, según fuentes de las consignatarias que operan en Valènciaport.

Según estas mismas fuentes, tal como constata el último informe de la Autoridad Portuaria de València sobre el indicador de referencia del precio de los fletes -el VCFI-, todo parece indicar que los valores seguirán cayendo. Sea como fuere, sigue generando incertidumbres la guerra en Ucrania, el aumento de las presiones inflacionistas y el endurecimiento en la política monetaria de algunas economías; así como el mercado energético. Sea como fuere, en el área del Mediterráneo Occidental se observó en agosto un descenso del citado indicador de precios del 1,32% respecto al mes anterior y en el Lejano Oriente bajó un 2,81%, acumulando este último cuatro meses consecutivos de descenso.

Por otro lado, a lo largo de este verano se ha observado una clara tendencia descendente en los niveles de congestión, aunque todavía no se han alcanzado los niveles medios de fluidez previos a la pandemia. Así, la congestión portuaria a nivel mundial se redujo al 11,5% en la última semana de junio por el empujón que ha significado la disminución del atasco en China y en la costa oeste de Estados Unidos.

Especialmente ha bajado la congestión en los puertos asiáticos de Ningbo y Shanghái, disminuyendo las colas de buques en fondeo. En cuanto a la costa oeste de Estados Unidos, la disminución de la congestión se puede comprobar por los 100.00 TEU en espera, una cifra mucho menor que los 740.000 acumulados en grandes puertos como Los Ángeles y Long Beach de enero de este mismo año. En cambio, el embotellamiento ha aumentado en la costa este de Estados Unidos y Europa.

Según la consultora Linerlytica, la congestión portuaria del norte de Asia, América del Norte y el Norte de Europa ha sido de un 30%, 32% y 13%, respectivamente.

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