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Emprendedoras

Mujeres con habitación propia

La plataforma nació en marzo del año pasado y ya cuenta con 300 mujeres que muestran sus proyectos en sus habitaciones

Rosana y Elena Zárate, con sus bolsos cambiador Ros Bag. Zárate también diseña y vende zapatos.

Rosana y Elena Zárate, con sus bolsos cambiador Ros Bag. Zárate también diseña y vende zapatos. Fernando Bustamante

Para entrar en casa de Trinidad Moreno hay una norma que cumplir. Todo aquello que se muestra en la habitación ha de ser de creación propia. Da igual que sean abalorios, productos artesanos, poemas, zapatos, bolsos, consejos de consultoría o programas educativos. Todo lo que el internauta encuentra tras cada una de las puertas de «Mujeres con habitación propia» es original.

Hay otra condición. Las inquilinas deben ser mujeres, porque la plataforma está concebida desde una perspectiva de género como una herramienta para el empoderamiento del colectivo femenino. Su fundadora Trinidad Moreno es una agente de igualdad en paro que se vio afectada por los recortes derivados de la crisis y perdió su empleo en el Ayuntamiento de Alfafar. «La plataforma se puso en marcha en marzo del 2013 con un grupo de conocidas mías. Empezó a crecer por las redes sociales y ahora tiene 300 habitaciones», explica.

El nombre del portal tiene su origen en una frase de la novelista Virginia Wolf. Cuando en 1928 le propusieron dar una serie de conferencias sobre el tema de las mujeres y la novela, Wolf se planteó: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? «Una mujer debe tener dinero y una habitación propia para escribir novelas», dijo. O lo que es lo mismo, independencia económica y personal. Con ese objetivo nació «Mujeres con habitación propia». «Emulando una residencia victoriana „dice su promotora„ el proyecto quiere dar visibilidad a todas las creativas de cualquier ámbito para conseguir su reconocimiento social, su empoderamiento personal y su independencia económica».

La página web y su extensión a las redes sociales se han convertido en un instrumento para dar rienda suelta a la creatividad, pero también en una ventana en la que se están apoyando mujeres que sufren o han sufrido los daños de la crisis económica. Muchas de las inquilinas son personas que perdieron su empleo o tratan de salir adelante a través de su propia capacidad de emprendimiento. «Para mí ha sido una iniciativa muy buena. Me ha hecho ver que si te lo propones puedes», explica Raquel, una artesana del cuero habituada a ofrecer sus productos en mercados de artesanía y ferias alternativas que se ha lanzado a comercializar en Internet y se sirve de su habitación en la plataforma para promocionar su obra.

Como muchas de sus compañeras perdió su empleo hace algunos años y ahora tiene en sus creaciones su principal fuente de ingresos. «La crisis me ha venido bien porque me he puesto más en serio. Me he dado de alta de autónoma, tengo el carnet de artesana de la Comunitat Valenciana y gracias a "Mujeres con habitación propia" y otra página he conseguido exponer en tres museos», explica. La incorporación al universo digital también está detrás de los objetivos de la plataforma. El proyecto pretende contribuir a disminuir la brecha digital de género fomentando la presencia de mujeres en las nuevas tecnologías de comunicación y tejiendo redes entre creativas.

Esta característica es lo que llevó a la Fundación Siglo22 a convertirse en colaboradora del portal y a darle su apoyo. Esta entidad se define como una organización sin ánimo de lucro para la innovación educativa, el aprendizaje y el cambio. Respalda iniciativas que tengan que ver con la introducción de la tecnología en el desarrollo social. Gema de Pablo, patrona de la Fundación, cree en el potencial de «Mujeres con habitación propia»: «Yo misma empecé con una habitación, casi como ocio. Pero este es un proyecto que casa perfectamente con nuestros objetivos. Hemos empezado a hacer colaboraciones, como el encuentro virtual de mujeres».

Un espacio para el empleo

Según explica, en los encuentros virtuales las inquilinas pueden presentar durante un minuto su habitación. «Hemos hecho el primer encuentro de una serie, concebido como "networking". Ahora la idea es promocionar cada grupo temático, como áreas de negocio o ámbito sectorial». De Pablo cree que, aunque inicialmente «Mujeres con habitación propia» nació como propuesta estrictamente cultural y de género puede convertirse en un espacio para el empleo. «Permite crear un espacio que individualmente no se podría gestionar. Hay un hermanamiento entre las propias vecinas de la casa. Da mucha más fuerza que si se hace de forma individual», añade la patrona de la Fundación Siglo22.

«Da visibilidad a las mujeres y te sientes acompañada. A veces la familia no cree en lo que haces o te dice lo que tienes que hacer. Tener a Trini y muchas otras mujeres en tu misma situación, compartiendo pasos y proyectos ayuda mucho porque sabes que no eres la única», afirma Elena Zarate. Esta inquilina puede presumir de tener presencia en dos habitaciones. Ha desarrollado una marca de zapatos que diseña ella misma y que vende a través de Internet. Cuando lanzó su web no dudó en vincularla a la plataforma de Trinidad Moreno. «Trabajaba en una empresa como secretaria de dirección. Me quedé sin empleo y pensé que era el momento de dedicarme a lo que me gusta y me puse en contacto con una empresa especializada en planes de emprendimiento». Elena Zarate sostiene que la convenció «Mujeres con habitación propia» porque no tuvo que pasar filtros ni cumplir con complejos trámites burocráticos.

Zarate también tiene hueco en la habitación de Rosana. Esta última es la impulsora de la marca de bolsos cambiador Ros Bag. «Fui madre hace poco y me dí cuenta de que no me gustaban el tipo de bolsos típicos de mamás. Quería romper con los convencionalismos de bolso de color rosa con ositos y pastelitos».

Rosana diseñó un prototipo que combinaba el estilo y las prestaciones de un bolso convencional de mujer con las necesidades de un cambiador. «Quería un bolso que combinase con mi armario y mi vestido y pudiese llevar las cosas del bebé». Llevó su propuesta a un artesano local y recibió asesoramiento de Elena Zarate en el diseño. Emplea materiales de origen local y hace gala de tener un producto Marca España. «Arrancamos nuestro proyecto en plena crisis. Estamos muy agradecidas a Trini porque "Mujeres con habitación propia" nos ha dado visibilidad. Es muy complicado comenzar sin una tienda física». Según Rosana, gracias a la plataforma han logrado contar con la colaboración de mujeres con la misma capacidad y emprendimiento que ella y su socia. «Compartir esas sinergias y la visibilidad que tenemos es una gran oportunidad», señala la impulsora de Ros Bag.

Pese al éxito el portal, que tiene además su versión en Facebook con casi 2.500 seguidores, su fundadora Trinidad Moreno todavía no ha tenido retorno económico. No recibe contraprestación por su labor, pese a haber invertido tiempo y dinero en la iniciativa. Muchas de la mujeres que acoge en su casa virtual le han propuesto pagarle por el alojamiento, pero ella prefiere explorar otras vías de monetización de su propuesta. «Mi idea ahora es crear una empresa y ofrecer servicios», dice. Moreno, que fue responsable de diseñar e implementar el II Plan de Igualdad del Ayuntamiento de Alfafar, trabaja ahora en la elaboración de un programa piloto de televisión basado en las habitaciones de su plataforma que quiere vender a canales de TV. Otra vía de obtención de recursos es la búsqueda de patrocinios y donaciones para los proyectos paralelos que se organizan en torno al portal, como las exposiciones o los encuentros virtuales.

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