23 de mayo de 2018
23.05.2018
Patrimonio

La torre de Espioca ya es de Picassent

Las familias propietarias ceden el monumento por 50 años al consistorio para que sea restaurado y puesto en valor por la conselleria

24.05.2018 | 12:21
L. Sena

La población de Picassent vive hoy una jornada histórica. Los dos grandes grupos de propietarios de la Torre de Espioca de Picassent, un Bien de Interés Cultural (BIC) datado en el siglo XI, han firmado la cesión al ayuntamiento por 50 años (en dos períodos de 25 años, según el documento de contrato de usufructo) para que sea rehabilitado integralmente por la Conselleria de Cultura.

Tras dos años de negociaciones y gestión administrativa, propiedad y familiares, así como el ayuntamiento y la dirección general de Patrimonio han culminado el proceso que permitirá recuperar este monumento para el uso público y garantizar su preservación. La firma se ha realizado en el Ayuntamiento de Picassent en presencia del secretario municipal, Jordi Ricard Martí, y el notario Pablo Peraire Saus.

Por parte del consistorio, ha asistido a la firma la alcaldesa Conxa Garcia, acompañada por la concejala de Urbanismo Lola Albert y el edil de Cultura Jaume Sobrevela. Y desde la propiedad, han acudido cerca de veinte personas entre familiares y representantes legales, encabezados por la familia de Madrid Cantos Figuerola y los dueños de la firma Benpaes de Benetússer. También la directora general de Patrimonio, Carmen Amoraga, ha estado presente en una jornada de gran emotividad en el consistorio.

El notario ha leído los documentos que acreditaban la cesión de poderes por la que posteriormente Mari Carmen Cantos-Figuerola y Pardo-Manuel de Villena, Paloma Cantos-Figueroa Medina y José Luis Ferrando Carbonell han rubricado un documento de nueve folios en el que se especifican las condiciones de cesión de la Torre, enmarcada en un terreno de dos hanegadas. Quedará por resolver en el futuro la servidumbre de paso, que se determinará en un documento posterior.

El contrato de usufructo especifica que la torre de Espioca se sitúa en un montículo, pertenece a la tipología de edificios militares y torres defensivas propia de la arquitectura islámica y está protegida desde 1949. La cesión se realiza para facilitar su consolidación y restauración, dado que en la actualidad el monumento está en un grave estado de deterioro y con riesgo de colapso. Será la Generalitat Valenciana la que ejecute la rehabilitación siguiendo un proyecto que ya está redactado y aprobado. En las próimas semanas se realizará la licitación de la obra.

Tras la firma, la alcaldesa de PIcassent, Conxa García, ha agradecido tanto a la antigua propiedad como a la conselleria "esta apuesta por un monumento muy reivindicado" en la población y uno de los principales patrimonios. La mandataria socialista ha asegurado haber estado 15 años intentando este acuerdo. "Son muchos años reivindicando que la ciudadanía pudiera ver y disfrutar la Torre", ha destacado. 

 Por su parte, Carmen Amoraga ha mostrado su "satisfacción" por el proceso que ha contribuido a que este patrimonio "esté en manos de la ciudadanía". "Esta firma que hemos conseguido entre todos abre un camino hasta ahora no explorado y es un punto de partida muy interesante"..

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