30 de enero de 2011
30.01.2011
No aceptan el cambio de Gobierno

El Baradei a los manifestantes: "No hay marcha atrás"

El líder opositor, megáfono en mano, ha prometido que "el cambio llegará"- La policía volverá a patrullar las calles

31.01.2011 | 13:56

El dirigente de la oposición egipcia Mohamed el Baradei acudió este domingo a la plaza Tahrir, epicentro de la revuelta popular que comenzó el martes en Egipto, y prometió a los manifestantes que "el cambio llegará".

"Lo que hemos comenzado no tiene marcha atrás", dijo El Baradei en un mensaje que pronunció, megáfono en mano, a parte de los miles de manifestantes que se encontraban esta noche en ese punto del centro de El Cairo, según la cadena de televisión Al Arabiya.

El premio nobel de la paz, muy criticado dentro de Egipto por sus largas ausencias del país, llegó a El Cairo el pasado jueves para sumarse a las manifestaciones que comenzaron el último martes y que buscan la renuncia de Hosni Mubarak, en el poder desde 1981.

Aprovechando la presencia de miles de manifestantes, que llevan días reuniéndose en esa plaza sin que se hayan levantado tribunas públicas, El Baradei se dirigió a ellos para reiterar declaraciones que ha hecho en los últimos días.

"Este es el comienzo del fin", agregó El Baradei, según la cadena qatarí de televisión Al Yazira.

"Nos han robado nuestra libertad", insistió el ex director de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), quien resaltó que la oposición tiene una demanda clave: "La renuncia del régimen".

El dirigente de la oposición también pidió a Mubarak que se aparte del poder y prepare el terreno "para un gobierno de unidad".

Aviones de combate

Las protestas se mantienen en El Cairo y el nivel de tensión es cada vez mayor. Aviones de combate de la Fuerza Aérea sobrevolaron este domingo repetidamente el centro de la capital egipcia, por primera vez desde que estallaron las protestas populares contra el régimen de Hosni Mubarak.

Por lo menos dos aviones de combate pasaron a baja altura sobre la plaza Tahrir, epicentro de las protestas que estallaron el martes y en las que los manifestantes están pidiendo la renuncia de Mubarak, en el poder desde 1981.

También se vio un helicóptero sobrevolando el área, algo que, sin embargo, había ocurrido en jornadas anteriores.

El ruido que generan los aviones de combate se siente muy fuerte en la plaza Tahrir y en sus alrededores.

El sobrevuelo comenzó cuando miles de personas se dirigían hacia ese centro de la capital para repetir las masivas manifestaciones que se celebran allí desde hace varios, poco antes de que entrara el vigor el toque de queda, a las 16.00 hora local (14.00 GMT).

Asimismo, varios carros de combate llegaron a Tahrir, coincidiendo con la hora en la que comienza el toque de queda decretado por las autoridades ante la oleada de protestas. La zona también fue sobrevolada por aviones y helicópteros militares.

"Una demostración de fuerza para intimidar a los manifestantes. Dudo que funcione, parece que nadie se está yendo de la plaza Tahrir", explicó el periodista de Al Yazira Dan Nolan a través de un mensaje en su Twitter.

Las autoridades de Egipto han decidido ampliar de nuevo el toque de queda que rige en las ciudades más importantes del país y a partir de mañana comenzará a las 15:00 hora local (13:00 GMT), informó hoy la televisión pública.

El toque de queda fue impuesto desde el viernes pasado a partir de las 18.00 (16:00 GMT) hasta las 07.00 (05:00 GMT), al día siguiente se adelantó el comienzo a las 16.00 (14:00 GMT) y a partir de mañana comenzará una hora antes y terminará a las 08.00 (06:00 GMT).

La policía vuelve a patrullar

La policía egipcia recibirá en las próximas horas nuevas órdenes que implicarán un replanteamiento de su misión, para que asuma a partir de este lunes la defensa de la seguridad pública, dijeron hoy a Efe fuentes oficiales.

Las fuentes agregaron, sin embargo, que la plaza Tahrir, epicentro de las protestas de los últimos días, seguirá bajo custodia del Ejército, que el pasado viernes recibió órdenes de apoyar a la Policía para mantener la seguridad del país.

La policía de Egipto se retiró de las calles el viernes por la noche. Las funciones de vigilancia quedaron a cargo del Ejército, que ocupó lugares estratégicos, y grupos de ciudadanos armados con palos y otros objetos, que vigilan las calles por la noche.

Desde entonces, las principales ciudades de Egipto han sido escenario de múltiples acciones de pillaje que han intentado empañar las manifestaciones políticas que se desarrollan desde el martes pasado para exigir la renuncia de Mubarak, en el poder desde 1981.

Unido a ello, miles de reclusos se han fugado de las prisiones y en muchos casos han formado bandas para cometer actos de pillaje, según informes oficiales difundidos por la televisión pública.

Fuentes del Gobierno que prefirieron mantenerse en el anonimato, dijeron a Efe que para las próximas horas se espera que asuma el nuevo ministro del Interior, cuya identidad no fue facilitada, y a partir de ese paso dará nuevas órdenes a la policía.

Esas órdenes implicarán "el replanteamiento de la misión de la policía para que vuelva a ser desplegada" en todo el país a partir de mañana, agregaron las fuentes.

Las órdenes recibidas, añadieron, implicarán evitar los choques con los manifestantes que en los últimos días causaron la muerte de cerca de un centenar de personas, incluidos varios agentes, especialmente en la jornada del viernes, la más sangrienta.

Eso significará que la plaza Tahrir, epicentro de las protestas públicas, y que ahora está custodiada por tropas del Ejército, seguirá bajo control militar.

Nuevos nombramientos

El presidente egipcio, Hosni Mubarak, designó este sábado a dos generales para ocupar puestos clave en el Estado, una medida que no ha evitado que Egipto continúe sumido en el caos entre las protestas políticas y los actos de pillaje.

El jefe de los servicios de inteligencia de Egipto, general Omar Suleimán, juró como nuevo vicepresidente, mientras que el general Ahmed Shafiq asumió el cargo de primer ministro.

Mubarak, que fue vicepresidente de Anuar el Sadat, asesinado el 6 octubre de 1981, dejó vacante ese puesto cuando llegó a la Presidencia ese año, lo que había fomentado los rumores de que heredaría el poder su hijo Gamal, e implicaba riesgos constitucionales en caso de que renunciara o falleciera.

"Juro preservar el régimen democrático republicano y la Constitución, los intereses del pueblo, la estabilidad de la patria y la integridad territorial", afirmó Suleiman en su toma de posesión.

Shafiq, el segundo militar en asumir altas responsabilidades del Estado y que era hasta ahora ministro de Aviación Civil, recibió la misión de formar un nuevo gobierno en Egipto y reemplazó en el cargo a Ahmed Nazif.

El Gobierno egipcio presentó su dimisión después de que Mubarak anunciara este viernes, en su primer mensaje a la nación desde que brotaron estas protestas, que había decidido reemplazar al Gabinete y nombrar otro que asumiera nuevas funciones.

Los nombramientos de Suleimán y Shafiq se producen en medio de un profundo deterioro en la seguridad pública en El Cairo y otras ciudades del país, al calor de las manifestaciones que se intensificaron el viernes y que continuarán durante toda la noche del sábado.

Estos cambios en el Estado para intentar atajar la crisis han sido considerados insuficientes tanto por los ciudadanos como por la oposición, entre ellos el premio nobel de la paz Mohamed el Baradei, que calificó como un "cambio de figuras" la designación de los dos generales.

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