El mediador internacional para Siria, Lajdar Brahimi, destacó hoy en Damasco "la urgencia" de abordar el conflicto en este país de forma apropiada, tras reunirse con el presidente Bachar al Asad, quien insistió en la continuación de los esfuerzos para un diálogo nacional.

Durante la reunión, "hemos hablado de esta crisis seria y peligrosa que empeora cada día. Es muy importante y urgente tratarla de una manera adecuada", afirmó Brahimi a los periodistas, según un comunicado de su oficina.

El mediador informó de que le ha dicho a Al Asad que hará todos los esfuerzos posibles y presentará ideas para ayudar al pueblo sirio.

El enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe reiteró que "la crisis constituye una amenaza tanto para el pueblo sirio, como para el conjunto de la región y el mundo".

En ese sentido, resaltó que Al Asad es más consciente que él mismo de las dimensiones del conflicto y sus peligros.

Por su parte, el mandatario sirio hizo hincapié durante el encuentro en que los esfuerzos políticos continúan para llevar a cabo un diálogo nacional, según la agencia de noticias oficial, Sana.

Al Asad consideró que el trabajo político prosigue, "especialmente, en lo que se refiere al llamamiento serio para llevar a cabo un diálogo sirio, centrado en los deseos de todos", aunque condicionó su éxito a la presión sobre "los países que financian y entrenan a terroristas, y trafican con armas a Siria".

El jefe de Estado insistió, además, en "el compromiso total de Siria en colaborar en cualquier esfuerzo verdadero para resolver el conflicto, siempre y cuando sea neutral de independiente", agregó Sana.

En sus declaraciones tras la reunión, Brahimi adelantó que regresará a Siria en el futuro con el fin de "hablar y trabajar para finalizar la crisis y detener la violencia".

Y remarcó que todavía no tiene un plan, pero que tiene intención de diseñar uno tras escuchar a todas las partes sirias e internacionales.

Brahimi, que asumió el cargo el pasado 1 de septiembre, en sustitución de Kofi Annan, llegó el jueves pasado a Siria en una visita de tres días, la primera desde su nombramiento, donde se ha entrevistado también con el ministro sirio de Exteriores, Walid al Mualem, y con dirigentes de la oposición interna.