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Educación revisará el caso del alumno que se paseó por Villar con un cuchillo

El menor, de 16 años, sufre un trastorno mental y es la segunda vez que se escapa del colegio

Villar del Arzobispo Fernando Bustamante

La Conselleria de Educación, a través de la Unidad de Orientación Educativa de Conducta, está trabajando con el centro escolar de Villar del Arzobispo donde el jueves se escapó un alumno tras robar un cuchillo con el que amenazó a varios vecinos con los que se cruzó. El joven, de 16 años, sufre una enfermedad mental, por lo que la conselleria que dirige Vicent Marzà va a revisar si la actual modalidad de escolarización del alumno «es la más apropiada».

El menor asiste a un colegio donde disponen de una línea de Educación Especial, pero en la conselleria barajan que, «ante la evolución de su conducta», se haría necesaria su escolarización en un centro específico de Educación Especial.

El joven se marchó de clase el jueves y, tras entrar en varias clases, se fue al comedor donde se hizo con un cuchillo y escapó corriendo saltando la valla del centro. Descendió por la calle de Las Cruces, seguido por los docentes, y fue visto por varios residentes a los que atemorizó al ver el arma, aunque no llegó a herir a nadie. Según los testigos, terminó entrando en una panadería para acabar en un bar cercano, donde le redujeron y le quitaron el arma blanca, gracias también a la intervención de la Policía Local, que le llevó al centro de salud para que recibiese tratamiento.

Es la segunda vez que se ve envuelto en un incidente similar, aunque en la anterior ocasión únicamnete escapó del colegio de Villar, en el que lleva un mes escolarizado. El jueves por la tarde, tras el hecho, la dirección del centro envió un comunicado a las familias pidiendo «calma» y apelando a la «sensibilidad» de todos los miembros de la comunidad educativa. El director, Daniel Martínez Babiloni, señaló que se había puesto en marcha el «protocolo establecido» para «solventar la coyuntura».

Babiloni declinó comentar los detalles de lo sucedido para proteger la intimidad del menor pero sí aseguró que los hechos se habían puesto en conocimiento de la Fiscalía de Menores, como establece el protocolo en estos casos.

Esa misma tarde se reunió de urgencia el consejo escolar. La presidenta del AMPA, Carmen Franco, aseguró que en estos momentos las familias están «preocupadas» porque, aunque tuvo un final sin ningún incidente, «podría haber sido peor».

«Queremos reunir firmas y solicitar al centro que se comunique con la Administración y cambien de colegio al alumno, ya que creemos que este centro no está dotado ni de las herramientas, ni de los profesionales que necesita para su patología», señaló Franco.

El chico está tutelado por la Conselleria de Políticas Inclusivas, pero, según fuentes de ese organismo, «nosotros no tenemos potestad sobre el centro al que el menor asiste», por lo que remitió a la Conselleria de Educación.

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