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Las casetas ilegales aún invaden casi 50.000 m2 del delta del Palància

La Generalitat se compromete a acelerar el derribo de decenas de construcciones que siguen en pie, tras despejar casi 12.000 metros cuadrados

Las máquinas ya están acabando de despejar otros 12.000 metros cuadrados del delta del Palància. | DANIEL TORTAJADA

Las máquinas ya están acabando de despejar otros 12.000 metros cuadrados del delta del Palància. | DANIEL TORTAJADA

La Generalitat Valenciana parece que al fin se ha tomado en serio el derribo de las casetas ilegales que todavía se extienden por el delta del río Palància, concretamente en el término municipal de Sagunt. Desde 2015 cuenta con el aval de los tribunales, pero la falta de disponibilidad presupuestaria ha hecho que las actuaciones se vayan retrasando con la esperanza de que entre este año y el próximo sean los últimos.

Construcciones pendientes de derribar y las últimas que se despejaron | LEVANTE-EMV

Las máquinas han vuelto al delta del Palància. Lo han hecho después de varios años para despejar una zona de casi 12.000 metros cuadrados, aproximadamente una quinta parte de las construcciones ilegales todavía en pie en el término municipal de Sagunt cuyo origen, en muchos casos, se remonta a hace más de 60 años.

Mientras la zona mantiene a día de hoy cierta actividad agrícola y social en los cerca de 50.000 metros cuadrados pendientes de derribar, distintas administraciones iniciaron hace 15 años el proyecto para eliminar todas estas casetas, pero los retrasos de la Generalitat en la zona catalogada como monte público mantienen en pie decenas de estas construcciones.

El alcalde de Sagunt, Darío Moreno, reconoce que los usuarios de estas casetas «tienen asumido cual será su final, porque se han producido muchos intentos para su derribo». Y es que el aspecto legal de este proyecto está «muy claro», después de que los tribunales ya se pronunciaran incluso en aquellas casos en el que se disponía de un título de propiedad. «Papeles no tenemos -reconoce uno de estos usuarios que hasta el momento ha esquivado las máquinas- pero llevamos aquí más de 40 años».

Sobre los trabajos desarrollados durante las últimas semanas que han permitido echar abajo las construcciones de 18 parcelas, fuentes de la empresa encargada de la ejecución reconocen que «la mayoría de las propiedades es un nido de basura y ratas sin ningún mantenimiento, pero hay algunas que da pena derribar porque se nota que están muy bien cuidadas». Entre ellas se encuentran algunas fincas con cosechas que este año no ha dado tiempo a recoger.

Derribos sin incidentes

Lejos quedan aquellos días, cuando los primeros derribos de casetas provocaron situaciones tensas con la necesidad de intervención policial. En esta última fase, la Policía Local de Sagunt y la Guardia Civil acompañaron a los trabajadores encargados del derribo frente al temor a algún incidente, pero tanto esas primeras horas como los días posteriores, en los que se dio tiempo a los usuarios a retirar sus últimas pertenencias, se desarrollaron con absoluta normalidad, más allá de la emoción de algunos vecinos por ver desaparecer varias décadas de su vida.

Con la intención de que la solución definitiva no se dilate, una reciente reunión entre el Ayuntamiento de Sagunt y la Conselleria de Transición Ecológica permitió conocer los planes de esta última, que «tiene intención de sacar el resto de derribos en un solo contrato a lo largo de este año y el próximo», explica el alcalde. Pero ahí no se acaba el proyecto, ya que «también está pensando ya en una renaturalización de los terrenos, en las que invertiría fondos europeos».

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