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La población de corzos se triplica en Morvedre en apenas cinco años

La falta de comida lleva a algunos ejemplares hasta zonas urbanas como Gilet donde han sido avistados junto a la piscina municipal

Imagen de un ejemplar de corzo en plena montaña. | LEVANTE-EMV

Imagen de un ejemplar de corzo en plena montaña. | LEVANTE-EMV

La población de corzos en el Camp de Morvedre se ha disparado. Según las cifras que se manejan en la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana, el número de estos cérvidos casi se ha triplicado en los últimos cinco años.

En 2017, su presencia era casi testimonial, «únicamente estaba presente de manera continua en tres municipios» , una población que se gestionaba mediante el correspondiente Plan Técnico de Ordenación Cinegética. Sin embargo, en la actualidad lo gestionan ya cuatro poblaciones y su control ha sido solicitado por otras cinco más, con lo que su presencia se extiende ya a toda la comarca aunque las mayores poblaciones se detectan en la subcomarca de la Baronia y en Sagunt, tal y como han adelantado a Levante-EMV cazadores de distintos municipios.

Para la federación esto es un «claro indicio de expansión» que viene motivado principalmente por el «abandono de cultivos», situación que también padece la comarca del Camp de Morvedre desde hace años.

Precisamente, este hecho ha provocado que se vean corzos a 300 metros de zonas habitadas como en Algímia d’Alfara, tal y como han afirmado desde la sociedad de cazadores de la localidad.

Sin embargo, uno de los casos más curiosos ha sido el de Gilet donde bañistas de la piscina municipal aseguraron ver a uno de estos animales paseando junto a la instalación que se encuentra en mitad de la montaña. «Estábamos aquí descargando los trastos y vimos pasar un corzo, fue increíble», comentaba un vecino.

Aunque estos cérvidos suelen ser bastante escurridizos, temerosos y sigilosos, por eso se les conocen como «los duendes del bosque», la falta de comida ha propiciado su acercamiento a zonas urbanas en busca de comida. Se trata de un animal herbívoro que posee una amplia dieta y muy exquisito a la hora de elegir sus alimentos que son preferentemente castañas, bayas, brotes tiernos, hojas verdes y frescas, cortezas., zarzas...Lo que más le gusta es picotear, pero es muy selectivo, lo que le lleva de aquí para allá en busca del mejor manjar.

El abandono del monte y de los huertos hace que se desplacen a zonas más bajas y más cuidadas por el hombre para tratar de encontrar comida.

Con este incremento poblacional, también han aumentado los permisos de caza mayor autorizados. Según la Federación de caza d e la Comunitat Valenciana, estos precintos se han «duplicado prácticamente, pasando de 6 a 10» en la actualidad, un número «que pudiera incrementar se aún más», según la entidad de caza, «en cuanto se autorice su gestión en aquellos municipios o cotos que lo han solicitado», explicaban.

Ampliación periodo de caza

Dado que el aumento de población ha sido generalizado a nivel autonómico, pero principalmente en Castellón y Valencia, la administración autonómica, en octubre de 2020, amplió el periodo hábil de caza, pudiendo gestionar la especie prácticamente durante todo el año mediante esperas y recechos. También se incluyó la posibilidad de abatirlo mediante las modalidades de ganchos y batidas.

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