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Estreno

Las 10 mejores canciones de las películas de James Bond

La franquicia cinematográfica de 007 ha propiciado un género musical fértil y diverso en el que caben joyas de rara belleza y espantos de mucha consideración

Sean Connery, en ’James Bond contra Goldfinger’.

En un caso sin precedentes ocasionado por un giro del todo imprevisto de los acontecimientos, la entrega número 25 de la franquicia cinematográfica protagonizada por James Bond, ‘Sin tiempo para morir, llega a las pantallas un año y medio después de que se publicara la canción principal de la película, ‘No time to die’, de Billie Eilish. El tiempo transcurrido ha servido al menos para ponderar las (incuestionables) virtudes de la pieza y para propiciar un debate sobre el lugar que ocupa en el disputado canon de las ‘canciones Bond’, un subgénero fértil y diverso que ha producido joyas de rara belleza y espantos de mucha consideración. Con la prevención que requiere la subjetividad inherente a todo ránquing, a continuación reseñamos nuestros 10 títulos favoritos.

10- 'Licence to kill'. Gladys Knight

'Licencia para matar'. 1989. Después de varios intentos poco satisfactorios de modernizar la franquicia recurriendo a bandas de pop ochenteras (Duran Duran, a-ha…), los productores de la serie optaron por recuperar los ingredientes de la receta primigenia para cocinar una canción de inequívoco sabor Bond: metales estridentes, cuerdas sinuosas y una diva de voz imperial. El guiso salió tan parecido al original que hubo que pagar royaltis a los compositores de ‘Goldfinger’. La ampulosa producción es hija de su tiempo, pero Gladys Knight (aquí sin los Pips) se merienda la canción con una impasibilidad típicamente ‘bondiana’.

9- 'Diamonds are forever'. Shirley Bassey

'Diamantes para la eternidad'. 1971. La segunda aparición de la galesa Shirley Bassey en la saga de 007 después de la totémica ‘Goldfinger’ es otro clásico irrefutable del género ‘canción-de-Bond’. John Barry pone su gran talento para la arquitectura melódica y las orquestaciones rutilantes al servicio de una letra algo perversa bajo cuya superficie de alegato materialista algunos quisieron ver una audaz invitación a la masturbación femenina. Los Arctic Monkeys grabaron una versión más que aceptable pero el majestuoso desempeño de Bassey (que volvería una tercera vez a la franquicia con ‘Moonraker’) está en un nivel superior.

8- 'No time to die'. Billie Eilish

'Sin tiempo para morir'. 2020. Quedará para la historia de la serie que la cantautora californiana compuso y grabó la canción de los títulos de crédito de la película número 25 de 007 con solo 18 años. Pero más allá de su asombrosa precocidad hay que rendirse a la habilidad de Eilish para capturar la atmósfera oscura y crepuscular de los títulos de la etapa de Daniel Craig en una balada de intrigante belleza en la que incorpora con inteligencia algunos motivos orquestales de aire ‘bondiano’ sin traicionar los principales rasgos de su personalidad artística. Mérito más que suficiente para ingresar en el canon en un lugar de privilegio.

7- 'Goldeneye'. Tina Turner

'Goldeneye'. 1995. Que Tina Turner haría un buen papel replicando las tensas y voluptuosas interpretaciones con las que Shirley Bassey dio carta de naturaleza musical a la franquicia no era algo que admitiera mucha duda. Más sorprendente fue la solvencia con la que Bono y The Edge, de U2, despacharon el encargo de escribir una canción que mirara a los ojos a los clásicos que John Barry compuso para la serie sin dejar de sonar contemporánea. Mención especial para ese tramo final en el que una Tina desencadenada asume más riesgos innecesarios que el propio Bond en toda la película. Y sale de ellos igual de indemne.

6- 'We have all the time in the world'. Louis Armstrong

'007 al servicio secreto de Su Majestad'. 1969. La única de las canciones de esta lista que no suena durante los títulos de crédito es también, paradójicamente, uno de los números musicales creados para la serie Bond cuya popularidad ha superado a la de la película a la que pertenece. John Barry, que solía citarla entre sus composiciones predilectas, exploró en esta ocasión un acercamiento más pop que Louis Armstrong sublimó con el inigualable carisma de su interpretación vocal (los graves problemas de salud que ya padecía le impidieron tocar la trompeta). El resultado es un clásico absoluto que ha sido versionado por artistas tan diversos como Vic Damone y My Bloody Valentine.

5- 'Skyfall'. Adele

'Skyfall'. 2012. Tras la extravagancia que Jack White y Alicia Keys perpetraron en ‘Another way to die’ (el rarísimo pero nada desdeñable tema principal de ‘Quantum of solace’), la franquicia buscó refugio, una vez más, en la fórmula original. Una Adele en la cima de su carrera puso su talento como compositora (en colaboración con Paul Epworth) y su garganta olímpica al servicio de una titánica balada de tonos algo fúnebres cuya progresión armónica cita directamente el clásico ‘James Bond Theme’. Su enorme éxito comercial se vio refrendado con el Oscar a la mejor canción original (el primero para un tema de la serie).

4- 'You only live twice'. Nancy Sinatra

'Solo se vive dos veces'. 1967. En un confín muy alejado del exhibicionismo vocal de Adele y de los metales estridentes de ‘Goldfinger’ vive esta deliciosa pieza en la que John Barry pasa del arrebato romántico (esa majestuosa introducción de cuerdas robada de un concierto de Cherepnin) a un exotismo misterioso y sexy en el que la interpretación de Nancy Sinatra, todo gracia y contención, encaja como un guante de seda (se hace difícil pensar en una intérprete más adecuada, pero lo cierto es que Barry quería a Aretha Franklin). Que fuera elegida para cerrar la quinta temporada de la serie ‘Mad Men’ acredita su condición de clásico.

3- 'Nobody does it better'. Carly Simon

'La espía que me amó'. 1977.La prueba de que no hace falta una voz oceánica para alcanzar la excelencia en el género de las canciones Bond. Esta composición del gran Marvin Hamlisch (autor de ‘A chorus line’, entre otros muchos méritos) elude todos los clichés musicales asociados a la franquicia para adoptar la forma de una balada romántica de irresistible encanto pop a la que Carly Simon añade el punto justo de lascivia en su evocación de las imbatibles aptitudes amatorias del agente secreto. Por algo Thom Yorke, de Radiohead, afirmó en una ocasión que esta era “la canción más sexy jamás escrita”.

2- 'Goldfinger'. Shirley Bassey

'James Bond contra Goldfinger'. 1964. “La peor canción que he oído en mi puta vida”. Tal fue el ponderado veredicto del productor Harry Saltzman, que trató de eliminarla de la película y solo accedió a mantenerla porque ya no había margen para componer y grabar otra. El tiempo no le ha dado precisamente la razón. Con su icónica frase orquestal de dos notas (una ocurrencia de última hora de John Barry) y la pletórica interpretación de Shirley Bassey, el tema principal de ‘Goldfinger’ se ha convertido con los años en la verdadera quintaesencia de la serie, más Bond que el Aston Martin y que el propio Sean Connery.

1- 'Live and let die'. Paul McCartney & Wings

'Vive y deja morir'. 1973. Un golpe de genio absoluto. Con la asistencia impagable del productor y arreglista George Martin, Paul McCartney concibió una composición única en su especie que, alejándose del patrón ‘bondiano’ forjado por el dúo Barry-Bassey, se las apaña para condensar en sus escasos tres minutos y 12 segundos todo el romanticismo burlón, la acción explosiva, el exotismo de postal (¡ese tramo reggae!) y la diversión sin prejuicios que iban a caracterizar la etapa de Roger Moore con el esmoquin de 007. Es casi imposible que pasen más cosas en una canción pop de duración estándar. Hasta los Guns N’ Roses, que intentaron doblegarla con su aparatosa versión de 1991, acabaron rindiéndose a su mayestática grandeza.

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