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Castielfabib, capital del otoño

En la frontera con Castilla-La Mancha, Castielfabib se eleva en un risco desde donde vigila al río Ebrón, protegido por una naturaleza que muda sus hojas en cada estación

Vista general de Castielfabib. | FERNANDO BUSTAMANTE

El viaje a Castielfabib en coche -la única forma eficiente de llegar - es en sí mismo una terapia. Las formas del paisaje y sus colores son una constante fotografía. El acceso pasa por Ademuz si se decide llegar por la N-330 o por la CV-35, y los escasos 11 kilómetros que separan ambos municipios son un deleite para la vista, tanto si se llega en coche (la única forma efectiva de desplazarse hasta la comarca) como si se hace a pie por las decenas de sendas que hay en el entorno natural. En otoño, especialmente, el paisaje es una explosión de color en las copas de los árboles que van desde los verdes, pasando por los amarillos y naranjas.

Castielfabib tiene cinco aldeas: Arroyo Cerezo, Cuesta del Rato, Mas de Jacinto, Mas de los Mudos y Los Santos. El núcleo poblacional se eleva sobre un risco desde donde se puede ver la vega del río Ebrón, un lugar estratégico que ha sido utilizado en distintas épocas históricas por distintas culturas. Los musulmanes y los cristianos fueron los que conformaron las características de la población tal como hoy se le conoce, aunque en el pasado disponía de una muralla defensiva.

Cabe recordar que Castielfabib se ubica en la frontera con Aragón y Castilla-La Mancha, por lo que se trata de un territorio que ha sido escenario de numerosos enfrentamientos bélicos entre Castilla y Aragón y, al mismo tiempo, el primer municipio que daba acceso al Reino de València. De hecho, Castielfabib, Veguillas (Teruel) y Salvacañete (Cuenca) han unido esfuerzos para presentar un proyecto común que revitalice y dinamice La Cruz de los Tres Reinos, un punto geográfico donde convergen tres pueblos, tres provincias y tres comunidades autónomas y por donde discurre la vieja ruta medieval, hoy senda para los aficionados a la montaña.

Vistas de la Vega del Ebrón. | FERNANDO BUSTAMANTE

Distintas contiendas bélicas, como la Guerra de la Independencia, la I Guerra Carlista o la Guerra Civil han dejado su seña en este municipio precisamente por gozar de esa posición geográfica. Dentro de la villa, a la que se accede atravesando la montaña por un túnel que salva su altura, existen diversos puntos dignos de visitar. La Torre del Hospital, la torre almenada, los paños de muralla de la calle Barrioso , el castillo, la Casa de la Villa, la Iglesia-Fortaleza y la Casa Abadía, actualmente en la Lista Roja del Patrimonio Hispania Nostra por su avanzado estado de degradación

Existen también tres miradores en la localidad que permiten ver el entorno. El balcón del Moral, el de la Peña Garrate y el de la Villa Vieja.

Además, están habilitadas al menos cuatro rutas oficiales que parten desde Castielfabib y atraviesan el paisaje cruzando algunas aldeas. La senda de las Lomas de Abril, con apenas 2 kilómetros de recorrido, se encuentra en un mágico bosque al que vale la pena desplazarse. Mientras, la Cresta de los Tres reinos (12 kilómetros) nos lleva hasta una atalaya desde donde ver las provincias de Cuenca, Teruel y València. Existe otra ruta circular que nos lleva a este mismo punto en un recorrido de 10 kilómetros. La última ruta recomendada es ‘Huellas del Ebrón’, que sigue la vega del río en un paseo de 5 kilómetros más que agradable. La última ruta propuesta

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