14 de mayo de 2018
14.05.2018

Adoctrinamiento en las aulas

14.05.2018 | 02:00
Adoctrinamiento en las aulas

A nadie sorprende el código genético fascista de la derecha. Siempre fueron inquisitoriales, todas y todos, sin excepción. Hacen suyo el espíritu de Torquemada. Entran en nuestras casas y nos dicen con quién debemos acostarnos o no. Dictaminan y monopolizan el matrimonio, la sexualidad, el deber, la justicia, la moralidad, marcando los límites de su insólita «normalidad». Por eso ahora dan un paso más, sin máscara, animando a denunciar al profesorado «adoctrinador». Se sirven del cobarde anonimato y la página web del Partido Popular, en donde cualquiera puede rellenar un formulario y describir la situación de adoctrinamiento en el aula. Como en esa época fascista que tanto añoran, ellas y ellos, neoliberales de la derecha, amigos de la persecución y la inquina. Fantasean con recuperar ese tiempo en el que su retorcida y perversa conciencia regía los asuntos privados de la ciudadanía.

El suyo es un sentido muy singular y fino del término «adoctrinar». Se adoctrina -dicen- cuando respetas la diversidad sexual. Se adoctrina -dicen- cuando eres feminista. Se adoctrina -dicen- cuando no te sometes a la vulgaridad, ni al discurso oficial y abogas por el sentido de la crítica y la responsabilidad. Se adoctrina -esto no lo dicen- cuando abogas por la ilustración, la libertad y el pluralismo moral, sin caer en el dogmatismo ni la sinrazón suya, tan propia de quienes se sienten amenazados cuando ven tambalear sus prejuicios, sus limitaciones mentales, su fe de saldos. Entonces combaten mediante la violencia: rugen en los medios, escupen discursos de odio y miedo, contagian inseguridades y temores, señalando con el dedo inquisidor a quienes consideran «enemigos». Y no se dan cuenta de que esos enemigos somos la mayoría de personas. En el caso de los docentes, sólo intentamos construir un mundo habitable, humano, tierno, sensible, respetuoso y que estime la diversidad.

¿Quién adoctrina en las aulas? Hay colegios que segregan, curas que desde sus púlpitos despiertan odio, colectivos enemigos de la inmigración como la repugnante España 2000, políticos indecentes que alimentan a esta gentuza? ¿Y adoctrinamos en las aulas? ¿Nosotros? ¿Las y los docentes? Si alguien adoctrina de verdad es quien anima a perseguir al profesorado. Quien detesta el feminismo. Quien sentencia que el matrimonio sólo es posible entre heterosexuales. Y esos están fuera de las aulas. En todo caso, si lo están dentro, jamás ha sido en la educación pública. Por eso me resulta inaceptable, denigrante y vergonzosa la campaña contra el supuesto adoctrinamiento en las aulas. Vosotros, la derecha, sí que adoctrináis. Más que nada porque sois la herencia del franquismo.

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