15 de marzo de 2019
15.03.2019

¡Oh capitán, mi capitán!

15.03.2019 | 21:17
¡Oh capitán, mi capitán!

¡Carpe diem, aprovecha el día, que sea extraordinario! Esa es una de las frases que repetía una y otra vez el profesor de literatura Keating en la película El Club de los Poetas Muertos.

Esa película me ha reavivado el pensamiento positivo, a veces escurridizo, de vivir la vida intensamente; pero también el miedo a ser feliz. Como decía Keating: "Carpe diem, coged las rosas mientras podáis. ¡Oh capitán, mi capitán!"; porque el tiempo pasa muy deprisa, a muchísima velocidad.

Estos días echo de menos en los discursos de nuestros políticos imaginación y falta de perspectiva de futuro; menos "españolismo" y más creatividad; menos insultos y descalificaciones y más argumentos; más proyectos y programas para lograr con miras a darnos esa tranquilidad que necesitamos.

Los días van pasando y lo único que nos presentan muchos políticos en campaña electoral, por el momento, son descalificaciones e interpretaciones dudosas de la historia. ¡Oh capitán, mi capitán! ¿Cómo nos van a ayudar a ser felices? Desde luego con mentiras seguro que no. Sin ir más lejos, el líder de Ciudadanos, publicó en su tuit: "Clara Campoamor derrotó con su visión liberal y progresista a los que se oponían al voto femenino, desde socialistas a conservadores. Aquí el discurso de una mujer valiente que creía en la libertad y la igualdad y huía del sectarismo". Infórmese bien y no manipule ni tergiverse la historia. Según el Diario de Sesiones del Congreso el 1 de octubre de 1931 la mayor parte de los diputados del PSOE votaron a favor del sufragio femenino: 83 a favor y 32 en contra. Son cálculos matemáticos claros. La moción salió adelante con los votos socialistas. No vale todo en política, sino mire cuántos políticos de su partido amigo (PP) están en la cárcel o pendientes de juicios. No vale todo contra los adversarios políticos, y mucho menos mentir, ni pensar que los ciudadanos y ciudadanas de este país son tontos.
Por el contrario, sí vale configurar un programa con argumentos, ideas innovadoras y buenas prácticas, como las hay en algunos ayuntamientos; sí vale presentar un programa para sacar del paro a miles de ciudadanas y ciudadanos (jóvenes y mayores) de nuestro país; sí vale para reducir a la mínima expresión la pobreza infantil galopante de España; sí vale para luchar contra la creciente desigualdad. Por todas estas razones, hay que buscar soluciones y presentar un programa de futuro.

Crear ilusión que falta les hace a los ciudadanos de este país; devolverles la alegría; eliminar esa ansiedad de no saber si mañana tendrán trabajo y si les llegarán las pensiones o no. Las mentiras, insultos y descalificaciones no aportan nada, solo hacen daño. Lo que hace falta son soluciones. Señorías, sean ustedes creativos y pongan pasión en lo que hacen.

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