09 de noviembre de 2018
09.11.2018

El colegio educativo especial de Sueca espera desde el inicio de curso a 3 profesores

Los padres explotan tras conocer que Educación sólo cubrirá el lunes una vacante Reclaman la reparación de dos grúas y la supresión de barracones

08.11.2018 | 23:10
Colegio Miquel Burguera de Sueca en una imagen de archivo.

Mañana se cumplen dos meses del inicio del curso y la plantilla docente del colegio de Educación Especial Miquel Burguera de Sueca sigue incompleta. Faltan desde el primer día tres profesores para cubrir las necesidades de sus 99 alumnos matriculados, algunos de ellos totalmente dependientes, y la Conselleria de Educación adjudicó el lunes sólo una de las vacantes que, no obstante, no se cubrirá hasta el próximo lunes. Los padres de alumnos han explotado ante una demora que, a su juicio, afecta al normal funcionamiento del centro y a la educación que reciben sus hijos.

La presidenta del AMPA, Caritat Malonda, reclamó ayer que se cubran cuanto antes las otras dos vacantes al considerar que se trata de un necesidad «básica» para el funcionamiento del colegio. El equipo directivo ha atendido durante estos dos meses las aulas que carecían de profesor, multiplicándose o dejando de lado las funciones de carácter administrativo, aunque, según Malonda, esta situación «acaba afectando a todos los alumnos» ya que, según recordó, días atrás hubo una emergencia y, por las características del alumnado, un profesor no puede abandonar el aula con celeridad.

Más contundente se mostró incluso la expresidenta del AMPA, María Alonso, psicóloga educativa y clínica, que alertó de que estos cambios «generan en los niños una gran inestabilidad emocional porque no saben quien les va a atander» y, según dijo, «están cuidados y atendidos, pero esta situación perjudica a su educación».

La falta de profesores no es la única queja de los padres. Dos de las grúas que se utilizan para la atención de los alumnos se han roto sin que la conselleria haya procedido a su reparación o sustitución cuando la primera dejó de funcionar el curso pasado. Los padres también consideran que al centro le corresponde una enfermera que nunca llega.

El colegio Educación Especial Miquel Burguera cuenta con cuatro aulas prefabricadas que albergan a 30 alumnos -se construyó con una capacidad de 80 alumnos aunque ha llegado a tener hasta 115 matriculados- y ha sido incluido en el plan Edificant de la conselleria para que se construya un nuevo módulo o aulario que sustituya a estos barracones. Los padres reclamaron ayer que se agilice la ejecución de estas obras.

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