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Otra macroplanta solar ocupará cien hectáreas en Alzira y Catadau

La empresa modifica el plan inicial por el rechazo de Guadassuar y distribuirá las placas en 3 sectores

Delimitación sobre plano de la superficie que ocuparía la planta de Carcaixent. | LEVANTE-EMV

El extenso término municipal de Alzira no es ajeno al «boom» de megaplantas fotovoltaicas aunque, a diferencia de otros proyectos, el denominado «Los Arroyos I» que impulsa la empresa Gandasolar 1, SL, contempla la construcción de una central de 59,01 MW de potencia sobre una superficie de casi cien hectáreas que se distribuye por tres emplazamientos diferentes, dos en Alzira que abarcan 83,37 hectáreas y uno en Catadau con una extensión de 16,26 hectáreas. La delegación del Gobierno somete ya a exposición pública la solicitud de autorización administrativa previa y la de autorización administrativa de construcción, así como la declaración de utilidad pública y de impacto ambiental de esta planta generadora de fotovoltaica y de las infraestructuras de evacuación que afectan a los términos de Alzira, Guadassuar, l’Alcúdia, Benimodo, Carlet y Catadau, ya que la empresa dispone de autorización para volcar la energía en la subestación de esta localidad del Marquesat.

El alcalde de Alzira, Diego Gómez, expresó ayer su preocupación ante un proyecto que, según dijo, conlleva la destrucción del territorio. «Somos partidarios de que haya una transición energética, no estamos en contra, pero tenemos que velar porque esa transición no comporte una destrucción del territorio y del paisaje. El gobierno municipal no puede estar de acuerdo con estas macroplantas», indicó Gómez, mientras denunciaba que los ayuntamientos se encuentran «indefensos» ante la avalancha de proyectos a la espera, dijo, de que la Conselleria de Política Territorial, Urbanismo y Paisaje ordene a través de un plan específico la instalación de estos complejos en base a los criterios ambientales, de ordenación del territorio, economía o paisaje.

El proyecto inicial de Gandasolar 1 contemplaba la construcción de una central fotovoltaica de 75 MW de potencia en los términos municipales de Alzira y Guadassuar, si bien la emisión de un informe de compatibilidad urbanística desfavorable por parte del ayuntamiento que preside Salvador Montañana provocó que se replanteara la configuración de la instalación para incorporar nuevas parcelas en la zona de la Garrofera de Alzira, a unos dos kilómetros de distancia del otro emplazamiento en la capital de la Ribera Alta, y se contemplaran también terrenos en Catadau, reduciendo la potencia de una planta que físicamente se distribuirá por estos tres emplazamientos.

Inversión de 38,7 millones

El proyecto, que prevé una inversión de 38,7 millones de euros, incluye la construcción de una subestación transformadora que se ubicará en término de Alzira y de una subestación colectora denominada Sima de Baldo, que se localiza en Catadau, entre otras infraestructuras como una línea aérea de 11,35 kilómetros entre la central de Alzira y Catadau o una subterránea de 2,36 kilómetros entre la planta fotovoltaica de Catadau y la subestación colectora.

Dada la potencia de la central fotovoltaica, la autorización o no del mismo es competencia del Ministerio de Transición Ecológica.

El alcalde de Alzira comentó ayer que la Federación Valenciana de Municipios y Provincias debería analizar «cómo se digiere» esta avalancha y realizar una declaración institucional mientras recordaba que los objetivos de producción de energía solar que marca la Unión Europea se contemplan en el horizonte del año 2030, por lo que queda tiempo para conseguir una distribución más equilibrada. Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, Pep Carreres, señaló en declaraciones a Alzira Ràdio que estas megaplantas no deben ir en zonas agrícolas ni en parajes naturales.

El alcalde de Carcaixent, Paco Salom, ya había alertado de que el proyecto que tramita la empresa Falck Renewables Power 2 para construir una planta de 80 MW en El Realenc ocupa prácticamente la superficie de todo el casco urbano, que estimó en cerca de 200 hectáreas. La delimitación del proyecto sobre plano da cuenta de la extensión que esta superficie representa. El alcalde ya advirtió el viernes, en declaraciones a Levante-EMV, que se trata de un proyecto «depredador» del paisaje y de los recursos por lo que anunció el rechazo del gobierno municipal si no se revistan las dimensiones del futuro complejo.

Se da la circunstancia de que la misma empresa tramita la obtención de permisos para un proyecto similar, con la misma potencia y por tanto una extensión parecida, en el término de Tous, si bien en este caso sí cuenta con el beneplácito del ayuntamiento de la localidad.

La central de Carcaixent abarcaría tanto como el núcleo urbano

El alcalde rechaza un proyecto que estima ocuparía cerca de 200 hectáreas en El Realenc

Pascual Fandos. Alzira

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