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Inquietudes que van más allá de la inflación

Una pareja cobra el Ingreso Mínimo Vital y sobrevive gracias a las aportaciones del Banco de Alimentos de Carcaixent y de los vecinos

Gloria Maria R.M. hace unos años. | LEVANTE-EMV

Durante los últimos años, la vida de Gloria María R.M., vecina de Carcaixent, no está siendo nada fácil. Tanto es así que, incluso, se le hace imposible encontrar una fotografía de los últimos meses en la que se vea reflejada. "Sigo siendo presumida, pero no me veo bien", reconoce.

Gloria lleva meses luchando por conseguir un alquiler asequible en el municipio. A esta lucha se suma una todavía más larga: la fibromialgia y encefalomielitis miálgica (también conocida como síndrome de la fatiga crónica) que sufre su marido, Berna E.M., desde hace veinte años.

"Tenemos que subsistir con el Ingreso Mínimo Vital de 650 euros que le dan a Berna, ya que a mí me lo han denegado en varias ocasiones", explica Gloria. Sin embargo, los cálculos no salen. "El piso nos cuesta 450 euros de alquiler y seguramente deberemos abandonarlo en febrero. A ello se suman los gastos de agua, luz o comida, entre otros", denuncia la vecina, quien añade: "Tenemos que rezar para que no surja ningún imprevisto porque no tenemos dinero para costearlo. Si cobramos el día 1, el día 7 ya no tenemos dinero y debemos que vivir de la caridad".

La enfermedad de Berna se ha visto agravada tras el confinamiento de 2020. "Actualmente se encuentra en estado 4, lo que significa que debo estar a su lado en todo momento para ayudarlo ya que es totalmente dependiente y, por consiguiente, no puedo buscar ningún trabajo", expone.

La mayoría de meses, la pareja subsiste gracias a la aportación del Banco de Alimentos de Carcaixent. "El médico nos pide que Berna mejore su alimentación, pero es imposible porque no podemos permitirnos productos específicos, ya que comemos lo que nos dan", señala Gloria.

La vecina de Carcaixent teme por su futuro, ya que la pareja no puede acceder a un alquiler. "He preguntado a varias inmobiliarias y los alquileres rondan los 600 euros y, seguramente, no me lo concederían, ya que no se fían si cobras el Ingreso Mínimo Vital", expone. Ante esta situación, Gloria se ha inscrito como demandante en el Registro de Demanda de Vivienda de la Comunitat Valenciana, pero no ha obtenido respuesta. "Llamo para preguntar por la solicitud, pero no me dicen nada. Servicios Sociales me dice que ese tema no es competencia suya y no me quieren facilitar el informe de vulnerabilidad", reivindica.

"Es imposible encontrar un alquiler asequible"

Gloria ha solicitado a la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo un alquiler asequible. "En Carcaixent hay miles de viviendas vacías, que están cerradas desde hace años", señala. Esta vecina es consciente de que mucha gente se encuentra en su misma situación. "Solo queremos poder vivir tranquilos, pero es imposible encontrar un alquiler asequible, digno y adaptado a la enfermedad de mi pareja. Hay que recordar que la vivienda es un derecho universal", reivindica.

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