13 de junio de 2018
13.06.2018
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Los baby boomers buscan pareja mediante aplicaciones para ligar

Sentirse joven y tener un amplio abanico de opciones motiva a los mayores de 50 años a recurrir a este tipo de plataformas

13.06.2018 | 12:56
Una mujer utilizando el teléfono móvil.

Una foto en la que uno aparezca sonriente, con actitud natural, en color y que no haya sido realizada por un profesional, sino por un amigo o una amiga. Éstos son los consejos que la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada da a la hora de insertar un retrato personal en Ourtime, una aplicación móvil para que los mayores de 50 años puedan encontrar a su media naranja.

El auge del amor en línea y las plataformas de contactos para encontrar pareja son tendencia. Un estudio del Pew Research Center refleja que el público de más de 50 años, la generación conocida como baby boomers, cada vez recurre más a estos recursos para ligar. Concretamente, entre 2013 y 2015 se duplicó el número de registros de usuarios de entre 55 y 64 años. «Estas herramientas hacen posible buscar una relación de forma fácil y cómoda desde casa», asegura Montserrat Lacalle, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, actualmente hay más de 6.000.000 de españoles solteros que superan esta edad y, de hecho, es la franja en la que más crece la tasa de divorcios, que casi ha llegado a 34.000 durante el año 2017.

Tendencia a alargar la juventud
«La sociedad cambia y cada vez los ciclos vitales se alargan más, por lo que ya no tienen una sola línea de evolución, sino múltiples», razona el sociólogo de la UOC Francisco Núñez, experto en emociones. Según Núñez, hay una tendencia social a resistirse a hacerse mayor y a alargar la juventud al máximo posible, no solo con el estilo de vestir, sino también con la manera de optimizar el tiempo libre, de comportarse y de cuidar el aspecto corporal. Lacalle coincide con él, asegurando que las personas «cada vez son más individualistas y ya no se conforman con una relación que no les satisface, porque una separación ya no es vivida tan negativamente como varios años atrás».

El profesor apunta que una de las promesas de la sociedad actual, caracterizada por el consumismo, es «encontrar la satisfacción en el deseo constante», por lo que cada vez hay «menos compromiso en las relaciones». Asimismo, explica que a menudo la «rutina vivida como una pérdida de sentido» puede llevar a las personas a separarse y registrarse en estas aplicaciones, cada vez más segmentadas y especializadas según la edad, el estado civil o la orientación sexual.

«La tecnología ha cambiado mucho los protocolos del amor y ha dado lugar a una racionalización y mercantilización de las relaciones sentimentales, en la que los sujetos han pasado a actuar como consumidores y productos de un mercado amoroso», razona el sociólogo. A su juicio, estos cálculos matemáticos hacen que, una vez superada la barrera del encuentro físico, «las posibilidades de éxito de la relación sean mayores», ya que previamente se ha realizado una selección muy cuidadosa y sistemática adaptada al perfil del usuario y sus afinidades.

¿Es difícil enamorarse a los 50 años?
«Solo se enamora quien quiere y está predispuesto a hacerlo», subraya Núñez. Una visión muy similar es la de Lacalle, que asegura que la capacidad de amar, el hecho de enamorarse y la ilusión «están presentes a lo largo de toda vida». Sin embargo, destaca que hay que diferenciar entre las personas de cincuenta, sesenta y setenta años, puesto que «la diferencia de edad en este rango puede marcar diferencias a la hora de empezar una relación».

No obstante, los profesores aseguran que enamorarse a esta edad puede ser más complicado que hacerlo de adolescente, ya que, cuando las personas se hacen mayores, «se vuelven más exigentes y se arriesgan menos». Lacalle apunta que también pueden existir otras dificultades externas, como, por ejemplo, «relaciones anteriores negativas que actúan como freno de nuevas experiencias».
«Estas plataformas se erigen como promesa para que las personas puedan volverse a sentir jóvenes y más activas que nunca después de los cincuenta, entrando a formar parte de un mercado amoroso como consumidores con un amplio abanico de productos para elegir», concluye el profesor.

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