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El volcán de La Palma, lejos de la estabilización y la fase final

Los científicos aseguran que las cifras cambiantes de dióxido de azufre y sismos indican que la erupción está lejos de concluir

Ocho terremotos en la noche del domingo en La Palma, con magnitud máxima de 3,1.

Las apariencias engañan. La reducción de la sismicidad, la disminución del tremor -ruido que hace el material volcánico al subir por las cañerías hasta la superficie–, y la escasa actividad visible del volcán de La Palma durante los últimos dos días parecían indicar que el final del proceso eruptivo estaba cerca. Pero nada más lejos de la realidad. El volcán palmero todavía tiene mucho que decir. Así lo explicó este sábado Carmen López, portavoz científica del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca). «Para hablar del final tenemos que apreciar un periodo estable con todos los parámetros en niveles mínimos», aseguró López tras la reunión del Pevolca.

La directora de vigilancia volcánica del Instituto Geográfico Nacional (IGN) subrayó que para llegar a este punto es preciso que los niveles de emisión de dióxido de azufre estén «bajos o muy bajos» y ahora están altos, lo que marca la presencia de magma disponible para alimentar la erupción.

Reactivación de la colada sur

A pesar de esta aparente tranquilidad la lava continúa avanzando cuando se cumplen 83 días desde el inicio de la emergencia y 77 del comienzo de la erupción. En la mañana de este sábado se reactivó la colada sur que discurre hacia el Camino La Majada en dirección suroeste, rellenando huecos entre las coladas 3 y 11 y ocupando nueva superficie en una zona ya evacuada. La velocidad inicial de esta colada se fue ralentizando al perder fluidez y ganar en viscosidad por el material que ha ido engullendo durante su trayectoria. La alimentación de las coladas 7, 8 y 10 continúa produciéndose por tubos lávicos, pero de forma más escasa que en días anteriores y sin modificar la superficie de los deltas. La actividad eruptiva se detuvo este sábado en el flanco noreste y se produjo un escaso avance de la colada en dirección Las Manchas. Las lenguas de lava del volcán de La Palma que se derramaron en los días pasados en la zona del Frontón, se encuentran prácticamente inactivas.

Superficie afectada por el volcán de La Palma

Los últimos datos disponibles de la superficie afectada se estiman en 1.146 hectáreas. La superficie total de los deltas lávicos o fajanas se sitúa en unas 48,03 hectáreas y la distancia máxima entre coladas exteriores es de 3.350 metros. Con todo, se calcula que la superficie de cultivos afectada alcanza las 350,39 hectáreas. De ellas, 217,37 hectáreas corresponden a cultivos de plataneras, 61,2 a viñedos y 26,72 a aguacateros.

La reducción de la sismicidad en las últimas 24 horas es clara. El número de sismos a profundidades superiores a 20 kilómetros sigue en valores bajos. Este sábado, solamente se produjeron cinco terremotos –dos en Fuencaliente y tres en la Villa de Mazo– de estas características. La sismicidad se ha reducido gradualmente durante la semana, las cifran se han reducido desde los 377 que se detectaron el martes hasta los 31 que se produjeron hasta las 20 horas del sábado. El más fuerte se produjo a las 01.23 horas con una magnitud de 3,4 mbLg y a 25,8 kilómetros

López considera que la reducción de terremotos es una «buena noticia», pero subraya que no debemos confiar en esta disminución porque a pesar de haber bajado los sismos durante los últimos días, hace pocas jornadas «sucedió algo parecido y luego volvieron a ser fuertes». La portavoz del comité científico recalcó la importancia de que se produzcan periodos de estabilidad persistentes en el tiempo.

Menos deformación del terreno en La Palma

La deformación del terreno, otro de los parámetros utilizados para monitorizar el volcán, también revirtió este sábado parcialmente el episodio de inflación en las cercanías de Jedey (estación LP03) y se mostró estabilidad en el resto de la red, con alguna ligera deflación. A pesar de haber descendidos estos parámetros, los niveles de dióxido de azufre en el penacho continúan siendo altos, aunque la calidad del aire es buena en la mayor parte de la isla. En la zona sur de las coladas sí se restringieron ayer los accesos debido al alto nivel de gases.

Las condiciones meteorológicas se mantienen favorables puesto que en este puente se prevé el predominio de viento del este, con posibilidad de presencia de calima, que permitirá que el aeropuerto de La Palma opere con normalidad. La entrada de polvo desértico si va a empeorar la calidad del aire, los científico esperan este domingo una tendencia a la alza de los registros de partículas menores de 10 micras (PM10), principalmente en las estaciones del este de la isla.

Por otro lado, el número de personas albergadas en hoteles ascendió este sábado hasta los 553, cinco más que el día anterior. De ellas, 407 se encuentran en Fuencaliente, 71 en Los Llanos de Aridane y 75 en Breña Baja.

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