La Guardia Civil está peinando metro a metro toda el área de monte entre Manuel y l'Olleria ante la sospecha de que Jorge P. J., el principal sospechoso de la desaparición de Marta Calvo, la joven de 25 años de Estivella de la que no se tienen noticias desde hace 22 días cuando fue a casa de ese hombre, en Manuel, tras fijar una cita por internet, pudo abandonar a la chica en algún punto mínimamente alejado de la carretera entre esos dos municipios.

Es la conclusión más lógica a partir de la cual se está organizando la búsqueda mientras los investigadores de Homicidios de la Guardia Civil de València y de la UCO tratan de acelerar las gestiones para localizar e interrogar a Jorge P. J., el único que sabe qué sucedió a partir de las 5.55 horas del jueves 7 de noviembre, que fue cuando Marta envió su ubicación a su madre como medida de seguridad y como hacía siempre que tenía una cita.

Buena parte de los efectivos uniformados de la Guardia Civil continúan los rastreos tanto en el cerro próximo a la casa -en la parte más elevada del pueblo- como en otras zonas con humedales y pozos, mientras las unidades más especializadas en área forestal, principalmente el Seprona y el grupo de rescate en montaña, el Grupos de Rescate Especial de Intervención en Montaña (Greim), se están centrando en recorrer, a pie, cada pozo, sima, cantera y barranco entre Manuel y l'Olleria, sobre todo aquellos accidentes orográficos que son más o menos accesibles con un coche. Así, la tesis principal es que pudo llevarla en el coche y, tras recorrer un camino, dejarla en alguno de los puntos que se están revisando pormenorizadamente.

Para ello, cuentan con perros adiestrados en el rescate de personas, que olfatean el terreno co sus guías, mientras el helicóptero, dotado con una cámara de vigilancia y grabación de altísima calidad, rastrea desde el aire la misma zona en busca de cualquier señal que pueda facilitar la búsqueda en tierra.