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Caso Abierto - Levante-EMV

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Investigación

El intento de quemar viva una pareja sin hogar en Barcelona se aleja del crimen por odio

Víctimas y presunto agresor se conocían, al ser asiduos de la sala de venopunción Baluart, en el Raval

Una persona sin hogar. EFE

El móvil del delito de odio se aleja del intento de homicidio quemando a dos personas sin hogar en Barcelona la noche de la verbena de Sant Joan. Agresores y víctimas se conocían y se encontraban en la misma situación de exclusión social, una condición que alejaría el hecho de que el agresor lo hiciera por aporofobia, por odiar a las personas pobres y querer exterminarlas, como sí ha ocurrido en otros casos. La rápida detención del presunto autor se consiguió porque las víctimas y una testigo lograron reconocer al segundo al autor de los hechos: se conocían. Eran habituales de la sala de venopunción Baluard, en el Raval de Barcelona.

Según ha podido saber El Periódico, los Mossos se personaron al lugar de los hechos, la esquina de la avenida de les Drassanes con la calle Cervelló, minutos después del incidente. Allí duermen habitualmente L. D. y M. A rodeados por una manta y otros objetos personales. Ella es una mujer italiana de 33 años, y él, un hombre pakistaní de 34, según informan fuentes policiales.

La pareja tenía varias quemaduras en el cuerpo, y ya en un primer momento explicó que sabían quién les había intentado quemar vivos: era un hombre francés al que conocían por frecuentar la sala de venopunción. Mientras los agentes tomaban declaración a las víctimas, que luego fueron atendidas en un centro de atención primaria, ya vieron al sospechoso. Había salido huyendo del lugar y se detuvo en la plaza Dolors Aleu, frente a la narcosala. Tenía un mechero y tanto las dos víctimas como una testigo le acreditaron, antes y después de su detención, como autor del intento de homicidio.

Violencia normalizada

La fundación Arrels, especializada en atender personas sin hogar en Barcelona, condenó el viernes lo ocurrido. Según sus cálculos, cerca de la mitad de personas sin hogar de la ciudad (el 46%) han sufrido violencia. Una cifra, que presumen, es mucho más elevada ya que muchas víctimas creen que las agresiones son "normales" para las personas si hogar. "Tener que vivir en la calle es un riesgo todo el año: el frío, el calor, las agresiones. los hurtos.. son violencias directas e indirectas que las personas sintecho afrontan todo el año", sostiene la entidad. La pareja agredida ya tiene secuelas de por vida, y se desconoce si siguen en el mismo lugar o si el consistorio les ha ofrecido alguna plaza para pasar la noche y no tener que revivir el miedo a morir quemados.

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