01 de marzo de 2019
01.03.2019
Alta definición

Volver a verte

01.03.2019 | 04:15
Volver a verte

Cuentan los mentideros tuiteros que Mediaset ha comunicado al equipo de «Volverte a ver» que no se grabarán más entregas, a pesar de que en las últimas semanas estaban mejorando sus discretos pero dignos datos de audiencia sin «Tu Cara me suena» enfrente. La semana pasada alcanzaron el 15 por ciento de cuota de pantalla con Julio José Iglesias y Tamara Falcó, quienes sorprendieron a su abuela, la madre de Isabel Preysler, por primera vez en un plató. Si se confirma la no renovación, Carlos Sobera tendrá que conformarse con seguir de celestino en «First Dates» y olvidarse de los sensibleros encuentros.

No tan emotivo ha sido volver a ver a Mariano Rajoy sentado en un banquillo dando explicaciones, esta vez como testigo en el juicio del procés. Sin necesidad de objetos simbólicos como relojes, canciones o anillos que sirvan de hilo conductor como en el programa de Telecinco, el expresidente del Gobierno rememoraba aquellos meses del otoño de 2017 que llevaron a aplicar el 155, recordando unos momentos mejor que otros. Muchas de las vagas respuestas, como la de los alcaldes acosados, procedían de las noticias; hemeroteca por aquí y por allá, los medios quedan como el mejor testimonio de los hechos.

Viendo la expectación por sus palabras, pareciera echársele de menos después de abandonar la política tras la moción de censura de junio. No tanta, sin embargo, como para que Antonio Gª Ferreras tomara los mandos de uno de sus especiales pero la suficiente para que La Sexta diera descanso por un día a «Zapeando» para ofrecer la comparecencia de Rajoy en directo ampliando el horario de «Más Vale Tarde». Los que se desmarcaron de sus contenidos habituales para meterse de lleno en política fueron los de «Todo es mentira» en un acercamiento al espíritu del «El Intermedio» pero sin Sandra Sabatés en la mesa. Para suplir esta carencia, conectaron con dos periodistas: Cristina López Schlichting y Antonio Maestre, jugando, como siempre, a enfrentar a «los dos bandos». Al mismo tiempo, con su tono chistoso ensalzaban el pelazo de uno de los fiscales. Rajoy no recuerda en qué circunstancias habló con Urkullu y comentan que quizá le hizo una perdida. Risto Mejide no pudo evitar ponerse serio y agradecer que a los que provocaron tanta incertidumbre entre los catalanes no les haya salido gratis.

A algunos como Gerard Piqué no debe haberle hecho ninguna gracia el éxito mediático de Rajoy. El futbolista se queja de que le pregunten por el VAR en vez de que todos nos preocupemos porque las cadenas nacionales no retransmiten íntegro el juicio, quiere un seguimiento como el de TV3. A otros les parece excesiva la cobertura diaria en los informativos. Como en tantos asuntos, nunca llueve a gusto de todos, pero está el 24 horas.

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