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Análisis

Victoria galáctica

Voro gestiona perfectamente los recursos de un Valencia contundente

Victoria galáctica

Victoria galáctica

La alegría con la que la afición del Valencia celebró el pitido final del partido demuestra el desahogo general tras mucho tiempo de sufrimiento. El equipo realizó un trabajo encomiable para vencer al líder de la Liga y Mestalla lo premió con una ovación enorme, como en los mejores tiempos. Vio al Valencia competir otra vez hasta el extremo.

Una alineación valiente

Voro planteó el partido con las mismas armas con las que ganó al Athletic, sólo con el cambio obligado por la lesión de Montoya en los laterales. Una alineación valiente, arriesgada, que le dio el resultado merecido a Voro.

Dos lecciones del contragolpe en sólo 8 minutos

El partido comenzó con un Valencia perfectamente colocado en el terreno de juego. Dejó que el balón fuera controlado por el Real Madrid, pero con unos rápidos contraataques que pillaban desprevenido al equipo de Zidane. Así llegaron los dos goles. El primero fue un auténtico golazo de Zaza. Primero, realizó un control perfecto en el área. Luego, girándose, envió la pelota a la escuadra con un zurdazo. Pero la jugada tenía méritos repartidos, ya que había sido muy bien fabricada por Cancelo y por Munir. El segundo gol también fue una lección de cómo debe ser una jugada de contragolpe. La culminó Orellana con precisión ante Keylor Navas, pero la asistencia de Nani, entrelíneas, fue perfecta. Todo en cuestión de segundos.

Perfecta gestión del espacio hasta el gol de Cristiano

A partir de ahí, con dos goles de ventaja y Mestalla empujando, el Valencia supo cómo jugarle el partido al Madrid. Sabía dónde debía presionar: A veces lo hacía en la salida del balón, otras veces se replegaba y buscaba más contraataques. Pudo batir de nuevo a Keylor en la primera parte, como en una acción que a punto estuvo de culminar Munir. También en una falta de Parejo. El Madrid no encontraba huecos. Solo al final del primer tiempo apareció uno de los mejores jugadores del mundo, que son los que aparecen cuando los equipos están en dificultad. El que apareció fue Cristiano, con un testarazo impecable que metía al Madrid en el partido.

Menos músculo para salir al contraataque tras el descanso

Pese a la completísima primera parte del Valencia, todo estaba por decidirse en la segunda parte. Empezó con el conjunto morado volcado literalmente sobre el área de Diego Alves. Al equipo de Voro se le vio cansado por el esfuerzo realizado en la primer parte. Era normal. Además, había perdido el músculo ofensivo de Nani, lesionado. Aunque se defendía bien, el conjunto de Voro no tenía muchas fuezas para salir más al contragolpe.

Contundencia de los centrales en todos los centros

Todo iba bien, visto que el Valencia aguantaba bien el empuje de un rival tan poderoso, con tantos recursos. Cuando más sufrió el Valencia fue en los últimos 30 minutos. Pero, con los cambios, Voro fue dando oxígeno al equipo. El triunfo estuvo argumentado en varias causas. Una de ellas, fundamental, en el completo trabajo de los dos centrales, que estuvieron contundentes por arriba, tapando todos los centros. Pero también el centro del campo. Y los laterales, muy sobrios y muy rápidos para sacar la pelota.

Dos penaltis no pitados que

hubiesen dado tranquilidad

No hacía falta ninguna ayuda extra al Madrid, porque el Valencia fue privado de un par de claros penaltis, que seguro que hubiesen dado tranquilidad en el marcador. Porque estaba claro que el Madrid iba a luchar hasta el último minuto y es lo que hizo: competir hasta el final en busca de un gol del empate que no llegó. No pudo porque el Valencia batalló hasta el extremo, como en los buenos tiempos.

La gran noticia de Zaza y la

excelencia de Parejo

Es obligado hacer hincapié en que Zaza volvió a marcar. El Valencia necesitaba un delantero centro, un goleador, y parece que ya lo tiene. Quizá el italiano fue demasiado impetuoso en algunas entradas y debe controlar para no ver más tarjetas. Va a tope y a veces se pasa. Parejo realizó también un trabajo encomiable, mientras que Enzo Pérez mostró su jerarquía en el centro del campo. Respecto a Orellana, durante el tiempo que aguantó, demostró que le da más recursos ofensivos al Valencia, ya que le da conexión al centro del campo con el delantero.

Voro acierta de pleno y

recupera la autoestima

Y, por supuesto, hay que destacar la figura de Voro. El entrenador acertó de pleno, porque fue dando aire fresco a un equipo que estaba extenuado. Al final, la victoria la considero totalmente justa, porque si analizamos los dos penaltis no pitados, la victoria del Valencia podría haberse producido sin tanto sufrimiento al final. Lo que está claro es que este triunfo le da al equipo de Mestalla una gran tranquilidad. Y a la afición, una gran alegría, después de una parte parte de temporada repleta de disgustos. Y en todo eso tiene mucho que ver, insisto, Voro. Más allá del aspecto táctico, ha recuperado la autoestima del valencianismo.

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