28 de junio de 2010
28.06.2010

La estación de San Luis y el puerto son dos de los puntos más peligrosos por el tráfico ferroviario

La tragedia de Castelldefels pone en el punto de mira la seguridad de las estaciones
La necesidad de ahorrar un rodeo o acelerar un envío profesional prima ante la seguridad

28.06.2010 | 03:22
Un motorista ignora la existencia de una barrera en la estación de Alfafar-Benetússer.

Con las imágenes de la reciente tragedia ocurrida en la estación de Castelldefels durante la pasada noche de San Juan en la retina, muchos son los valencianos que cuestionan la seguridad de los diferentes nexos ferroviarios de la Comunitat.
Aunque cruzar las vías del tren está tipificado con una sanción que puede oscilar entre los 6.000 y los 30.000 euros por la Ley del Sector Ferroviario, arriesgar la vida para ahorrarse un rodeo más seguro o adelantar el ritmo de un envío profesional por carretera es una práctica habitual. Así lo confirmaron ayer fuentes del sector, que definieron a la estación de San Luis y al puerto de Valencia como dos de los puntos calientes de la circulación ferroviaria en la ciudad.
La primera de las instalaciones tiene a un paso de madera -que sólo debe ser utilizado por la tripulación de los trenes o sus compañeros de la estación- como eje de la polémica, ya que se ha convertido en una zona de uso habitual para los viandantes que acceden a la terminal.
Cabe recordar que la estación de San Luis es un punto de paso utilizado por trenes de la gama Arco y Talgo para realizar inversiones de marcha que les permitan llevar a cabo una parada lo más breve posible en el apeadero de València-Nord.
La utilización ilegal del paso de madera mencionado y la presencia de grandes trenes de mercancías que utilizan la zona como acceso rápido se convierten en posibles ingredientes de una futura desgracia a evitar.

Puerto de Valencia
El problema suscitado en el puerto se extiende al tráfico rodado, debido al aumento en el tránsito de contenedores registrado en la zona marítma desde el año 2006. El liderazgo del eje mediterráneo en el flujo de mercancías ha causado un incremento de la presencia de camiones en la zona portuaria, que deben convivir con los accesos para convoyes de mercancías.
Uno de los focos de mayor peligro es la sector anexo al edificio de Balearia, "los camiones que circulan dentro del puerto muchas veces van a la suya. No dudan a la hora de pasar aunque las barreras estén bajadas" expuso uno de los operarios de la Administración de Infraestructuras Ferroviarios (Adif) que trabaja en la zona.

Sindicato ferroviario
Desde el Sindicato Ferroviario de Valencia no dudan a la hora de confirmar los problemas registrados en el puerto. José Sagunt, portavoz de la entidad, confirmó que el paso anexo a la sede de Balearia "es uno de los puntos más problemáticos, ya que por ahí pasan muchos vehículos. La verdad es que los camiones, por su tipología de portes, normalmente van con mucha más prisa".
El representante sindical expuso que "el puerto es un territorio que entrelaza el transporte de mercancías ferroviario y por carretera de forma masiva.
Los conatos de choque en los pasos de conexión entre vehículos se producen casi a diario, casi siempre por imprudencias. Tenemos mucha suerte por no haber registrado algún suceso desgraciado durante los últimos meses".
El representante sindical apuntó que Adif y la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) llevan tiempo trabajando en un protocolo de seguridad para la zona.
Lo malo es que mientras el sector ferroviario sí ha dado pasos hacia adelante, parece que a la APV le cuesta más y todas las acciones que hace son de cara a la galería". El transporte por ferrocarril aglutina cerca del 5% del flujo de mercancías en la zona.

Cruzar las vías puede costar hasta 30.000 ?
La Ley 39/2003, del 17 de noviembre, del Sector Ferroviario, tipifica las sanciones a imponer en los diferentes supuestos relacionados con una mala utilización de los anexos ferroviarios por viandantes y profesionales del sector.
En los vehículos de pasajeros, el encargado de levantar las actas es el interventor, mientras en las vías la responsabilidad recae en los empleados de Adif y Renfe. Cruzar el trazado ferroviario, supuesto penado en todos los casos, está definido como una infracción grave y puede ser penalizado con una sanción de 30.000 euros. Los castigos son mayores en casos como el denunciado ayer por parte de Levante-EMV en el barrio de Natzaret, donde ha serrado parte del vallado que impedía cruzar las vías de la zona. El destrozo de mobiliario ferroviario puede ser interpretado como una infracción muy grave, acarreando una sanción que oscila entre los 30.000 y los 300.000 euros. El resto de multas por mala conducta de los viandantes es considerado como falta leve, ascendiendo hasta un máximo de 6.000 euros.
Por otra parte, un hombre fue encontrado herido ayer en el tramo de la red de cercanías que discurre entre las localidades de Xàtiva y l'Alcúdia. Todo apunta a una posible caída desde un paso superior. El suceso ocurrió a sobre las 8.20 de la mañana, retirando a la víctima media hora más tarde. El incidente no afectó a ningún tren de pasajeros, ya que no había circulación prevista por la zona. j. l. g. ll. valencia

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook