16 de junio de 2018
16.06.2018

Seat quiere desembarcar en València con su negocio de coches compartidos

La multinacional solicita 80 estacionamientos señalizados para sus vehículos de «carsharing» impulsados por un motor híbrido de gasolina y gas - También pide 240 plazas gratis en la ORA

18.06.2018 | 09:27
Uno de los coches de Seat con tecnología GNC.

El alcalde de València, Joan Ribó, y el concejal de Mobilitat Sostenible, Giuseppe Grezzi, se reunieron ayer con representantes de la multinacional Seat, que desde hace unos meses cuenta con una filial de alquiler de coches compartidos y ahora pretende desembarcar en el «cap i casal» con una flota superior a los 200 vehículos.

Seat se hizo el pasado mes de febrero con el 100% de la empresa emergente Respiro, dedicada al negocio del «carsharing». La firma automovilística española quiere expandir su nuevo negocio por distintas ciudades españolas y se ha dirigido a València para desplegar una flota de vehículos híbridos que combinan un motor de gasolina con otro de gas natural comprimido (GNC), lo que le permite circular emitiendo bajas emisiones. De hecho estos propulsores cuentan con la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico.

El «carsharing» ofrece el alquiler de vehículos por minutos u horas, normalmente en el contexto urbano. Su funcionamiento es sencillo, ya que todo el proceso se realiza con una aplicación móvil.. Este sistema pone a disposición de los usuarios una flota de coches que pueden reservar, usar para su trayecto y dejar aparcados, bien en la calle o en estacionamientos reservados. Las empresas del sector aseguran que por cada vehículo compartido se evita el uso del ocho coches privados.

Según ha podido saber este periódico, en la exposición de su proyecto al alcalde, Seat solicitó que el Ayuntamiento de València reserve un total de 80 plazas de aparcamiento gratuitas y señalizadas para que pueda aparcar la flota de vehículos compartidos que desplegará. Es para una de las dos modalidades de «carsharing» con las que quiere operar. En esta opción, los usuarios se verían obligados a recoger y aparcar los vehículos solo en las bases señalizadas.

Además, la empresa automovilística ha pedido al consistorio explorar la opción del coche compartido sin base (free floating), y con esta opción precisarían de 240 estacionamientos gratis para sus coches en la zona azul de la ORA.

Seat está desarrollando un proyecto piloto en Barcelona con un modelo utilitario completamente eléctrico, aunque para València se ha propuesto trabajar con sus modelos que equipan tecnología GNC. Una gran parte de las compañías de «carsharing» que operan en otras grandes ciudades como Madrid o Barcelona operan con vehículos 100 % eléctricos, pero la empresa que adquirió recientemente Seat, Respiro, ofrece la posibilidad de alquilar vehículos con propulsores convencionales o híbridos.

Fuentes municipales explicaron que el alcalde Joan Ribó y el concejal Giuseppe Grezzi trasladaron a los responsables de Seat que estudiarán la propuesta en las próximas semanas. El ayuntamiento quiere evaluar los teóricos beneficios ambientales que este tipo de servicios ofrecerían a la ciudad y, a su vez, determinar qué contraprestación económica debe repercutir en las arcas municipales, ya que este tipo de compañías utilizan el espacio público para desarrollar sus negocios.

El «carsharing» de Seat no es el primero que llama a las puertas del Ayuntamiento de València, que de momento, no ha autorizado a ninguna compañía a desplegar su flota de vehículos. La actitud del consistorio respecto a la implantación de este tipo de servicios es de cautela y estudio. Admiten que están viendo cómo se están desarrollando estas iniciativas en otras ciudades para tomar la decisión más acertada para el «cap i casal». Eso explica que, de momento, ninguna de las compañías dedicadas a alquilar coches compartidos se haya implantado en nuestra ciudad.

De momento en València solo trabaja una empresa dedicada al alquiler de motos compartidas eléctricas, Muving, cuya expansión ha sido notable en los últimos meses y que, pese a la reticencias iniciales del ayuntamiento, está dando un servicio no contaminante y sin causar problemas en la vía pública.

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