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El Blog de Viviana González De Marco
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Viviana González De Marco Schapiro

Viviana González De Marco es Lic. en Administración de Empresas, Asesora de Imagen Personal, Consulting Events, Planner Wedding, Montaje de Escaparates, Auxiliar de Comercio Exterior, Profesional de la Escritura (escritora-redactora) y Prof. de Idiomas. ...

Sobre este blog de Moda y belleza

La Moda es algo que siempre me ha atraído. ...


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  • 24
    Abril
    2014

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    No dejes que el estrés te envuelva!!!

     

    ¿Sentís que la rutina, el stress te está envolviendo en su vorágine? Hay cosas que podés hacer para vivir una vida más plena y slow.

    Seguí tus pálpitos

     

    Si tenés un mal presentimiento como dirían los psicólogos, una “sensación de amenaza inminente”, no la ignores. Pará todo, tomá cartas en el asunto y transmutá. Para eso, hay tres cosas que podés hacer: Respirá con ritmo constante para relajarte: inhalá por la nariz, retené el aire en la parte baja del abdomen y largalo de nuevo por la nariz contando cuatro tiempos cada vez. Repetí todas las veces que lo precises, y si es con los ojos cerrados, mejor. Pasá del negro al blanco, jamás intermedio. Es decir, sé positiva, dejá de ver eso que te genera “mala onda” como una amenaza y fijate qué oportunidad podes aprender o aprovechar de esa situación.

     

    Anticipate a todo lo que crees que podría pasarte si esa amenaza se concreta, estarías preparada y hasta podrías preveer posibles soluciones, lo que redundará en una mayor tranquilidad para ti. Dale energía tu sueño Cuando no descansás bien, sabes que te levantas con menos energía y si ya cambiaste el colchón, la almohada y la posición en la que dormís, es hora de probar con un poco de Feng Shui. Según esta técnica milenaria, en tu habitación no debería haber ningún artefacto electrónico que interrumpa tu cansancio. Es decir, nada de televisión ni equipos de audio o computadoras, así como tampoco espejos que te reflejen mientras estás acostada. Si tenés algo de eso, cambialo de ambiente porque son factores que te absorben la energía.

     

    Comenzá a moverte Hacé lo que quieras, lo que más te guste, pero asegurate de mover tu cuerpo, no sólo por un tema de salud sino porque así también estás renovando tu energía que si sólo estás sentada en una silla trabajando todo el día y ni siquiera te levantas por un café, te estancas ahí y empezas a quedarte sedentaria. No hagas eso circulá por la oficina, si estas en la casa o en la escuela, renová el aire, abrí las ventanas, sonreí. Por eso, cuando estés estresada –y cuando no, también– salí a caminar, corré, bailá o andá a una clase de gimnasia. Si no se te ocurre nada, encerrate en tu casa con la música que más te guste y dejate llevar, pero relajate, aprendé a desenchufar.

     

    Hacé un balance Te sugiero que te sientes en una silla con una hoja y un lápiz y calculá cuántas horas a la semana le dedicás al trabajo y cuántas al tiempo libre. Si tenés más de la primera que de la segunda, algo no funciona, no?. Los especialistas recomiendan tener bien balanceadas ambas áreas para regular el estrés. Empezá poco a poco: proponete bajar media hora de trabajo por día y sumarte la misma dosis de ocio.

     

    ¡Apagá el móvil! Si eres ansiosa y tenés un smartphone, seguramente serás también adicta al trabajo. Hoy, los móviles con acceso a mails, internet y redes sociales hacen que la gente con trastornos de ansiedad y tendencia a trabajar más de la cuenta profundice su cuadro, provocando mayores niveles de estrés. Más allá de la terapia pertinente, obligate a apagar el teléfono o dejar la tablet en casa puede ser una solución. Proponete también acá hacerlo poco a poco: apagalo por media hora, después por una, y así hasta que logres darte cuenta de que si te desconectás de las obligaciones por un rato no se acaba el mundo.

     

    El Silencio es Salud En la sociedad de hoy, donde los estímulos están por todos lados, el silencio ya casi no existe. Si te animás a experimentarlo un poco cada día, incluso cuando todavía estás trabajando o cumpliendo con diversas obligaciones, notarás cómo los pensamientos se acomodan y clarifican solos, el ritmo de tu respiración se desacelera y podés pensar mejor y de manera más calma. Nadie te pide que te recluyas, pero desenchufarte del ruido por una hora al día puede convertirse en tu mejor aliado contra el estrés.

     

    Consumí la naturaleza, el contacto con el verde o la playa es un sitio para liberar tus pensamientos Aprovechá que empiezan los días lindos para entrar en contacto con el verde, plazas, parques. Caminar descalzo, abrazar un árbol o simplemente tirarse boca arriba en el césped a pensar en nada y dejar que el sol te abrace es una buena manera de recargar energía y transmutar aquella negativa en otra más positiva. Lo mismo si vas a la playa porque vivis cerca de ella, sentate en la arena con una estirilla, observá el mar, la gente que camina, deja tu mente libre de pensamientos Visualizate Este ejercicio podés hacerlo sola o combinado con otros que ya te propusimos antes, como el de la respiración y el silencio. Elegí un lugar piola o si no podés, cerrá los ojos en tu escritorio o en tu cama. Respirá en cuatro tiempos para bajar la aceleración e imaginate en algún lugar que te despierte sensaciones placenteras: una montaña, la orilla de un gran lago cristalino o en una playa. Sentí el contacto con la naturaleza: la arena bajo tus pies, la brisa, el ruido de los pájaros. Dejate llevar. Cuando sientas que ya estás renovada, volvé poquito a poquito a tu aquí y ahora.

     

    Venga!!! vamos a mimarnos ¡Sí! Tomate un día para vos. Andá a un spa, a la masajista, a la peluquería o simplemente hacete un buen baño de inmersión en casa. Muchas veces, la angustia y la ansiedad están relacionadas con que sentimos que nunca nos podemos ocupar de lo que realmente nos gusta; por hacer todo rápido, nos olvidamos de lo importante, nuestro tiempo,dedicarnos a nosotras. Así que, cuando te sientas estresada o antes de sentirte así, tomate un día entero para ti, para mimarte y sentir que ahora sí podés enfrentar los retos de la vida, porque ya no tenés pendientes contigo misma. Cuidá lo que tomás Si estás nerviosa, evitá el té y el café, sobre todo a medida que se acerca la hora del descanso. Preferí, en cambio, infusiones que te ayuden a relajarte como el tilo o la manzanilla, el té verde no solo te ayudará a no tener ansiedad de devorarte todo, sino que actúa como relajante también. Además de ser ricos, te bajan unos cuantos cambios.

     

    Respirá No como lo hacés desde que naciste, sino en forma consciente. Aprendé a serenarte, respira lento, calmado, no te precipites, sino seguirás con temas de ansiedad y estrés.

     

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