20 de febrero de 2016
20.02.2016
Medida

Los 50.000 cofrades deberán estar bautizados, ir a misa y vivir en la moral católica

El arzobispado prepara un decreto como el aprobado en Castelló que estipula exigencias para «recristianizar» las hermandades y que no sean «como fallas»

20.02.2016 | 10:44

Las claves

  • ENTRADA
    Requisitos de adhesión
    Para ser aceptados en una cofradía el aspirante debe justificar que es católico mediante certificado de bautismo y lleva una vida moral según las bases de la iglesia.
  • PERMANENCIA
    Obligaciones
    Entre otros aspectos, no hacer uso indebido del hábito, signos o símbolos representativos de la entidad y guardar el debido orden y compostura, especialmente en los actos litúrgicos y en las procesiones».
  • SALIDA
    Causas de expulsión
    Las «causas de expulsión» de una cofradía pasarán por el abandono de la fe católica, el alejamiento público de la comunión eclesiástica, la imposición por la legítima autoridad de una pena canónica, el incumplimiento de las normas estatutarias y otras relacionadas con la vida moral y con la integridad de las costumbres.

El objetivo es que las cofradías no sean como las fallas o una asociación cultural más, sino que impere en ellas el sentido católico que se les presupone. Por ello, el Arzobispado de Valencia va a regular en un decreto próximo los requisitos que deberán cumplir los 50.000 valencianos que integran las cofradías y hermandades de la diócesis de Valencia. En esencia, las condiciones que todos los miembros deberán acatar son cinco: ser católico, lo que deberá justificarse mediante certificado de bautismo; no haber rechazado públicamente la fe católica; no haberse apartado públicamente de la comunión eclesiástica; no encontrarse en curso de una excomunión impuesta o declarada; y, finalmente, llevar una vida moral conforme con las enseñanzas de la iglesia.

Así lo confirmó ayer a este periódico el sacerdote Antonio Díaz Tortajada, responsable de la comisión diocesana de Religiosidad Popular. El párroco revela que, después de una comisión mantenida la semana pasada entre todos los obispos de la Provincia Eclesiástica Valentina con la religiosidad popular como cuestión central, la diócesis de Valencia va a secundar a corto plazo la iniciativa que esta semana ha materializado el obispado de Segorbe-Castelló. Su obispo, Casimiro López, firmó el miércoles un decreto que regula desde los requisitos que deben cumplirse para formar parte de una cofradía hasta la potestad que tiene el prelado para disolverla, vigilando sobre todo que sus miembros transmitan la doctrina cristiana y sean un ejemplo en su vida cotidiana, informa Emilio Regalado.

Aparte de los cinco grandes requisitos antes mencionados, el documento de obligado cumplimiento para las cofradías estipula otras obligaciones de los miembros, que incluyen aspectos llamativos como «no hacer uso indebido o impropio del hábito, signos o símbolos representativos» de la asociación, así como «guardar el debido orden y compostura en todos aquellos actos o actividades organizadas por las cofradías o hermandades, especialmente en los actos litúrgicos y en las procesiones». Castelló da un plazo de tres años para que todas las cofradías adapte el contenido de este estatuto-marco. Valencia también dejará un periodo de adaptación.

Ni santos ni pecadores
La idea de fondo es que las cofradías «son instituciones de naturaleza eclesial, con una finalidad religiosa» y para todas ellas «debe exigirse unos requisitos mínimos». Explica Díaz Tortajada que «las cofradías no pueden vivir de forma gregaria y desordenada, como fallas o clubes deportivos, sino acordes con el espíritu propio de la Iglesia». «No pedimos que sus miembros sean santos. Pero si son pecadores, que al menos se confiesen», ejemplifica.

El responsable dice que «se admite una vida con deficiencias católicas, pero no una notoriedad pública de esas carencias. Eso es lo que conllevará la expulsión de una cofradía: la manifestación pública y conocida de su abandono de la fe cristiana. Porque „continúa„ una cosa es que seamos débiles, frágiles y pecadores. Pero cuando hay un abandono manifiesto, reiterado y público de la fe cristiana, entonces sí que uno se cierra las puertas para determinados aspectos de la vida de la Iglesia», advierte.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Calendarios 2017/18

Calendario Laboral y Escolar Comunidad Valenciana

Consulta el calendario de 2018

Todos los días festivos nacionales, locales y de las ciudades de València, Castelló y Alicante de 2017 y 2018, así como el calendario escolar para el curso 2017/18.


Enlaces recomendados: Premios Cine