28 de septiembre de 2016
28.09.2016

Armas de fuego

28.09.2016 | 04:15
Armas de fuego

Un joven ha matado a nueve personas en un centro educativo de Oregón y otro a cinco en Charlote..
Los tiroteos escolares se están convirtiendo en endémicos en la América contemporánea. En los últimos tres años y, más o menos, cada cuatro meses, nos cuentan la misma historia. Jóvenes, incluso niños se lían a tiros con compañeros, maestros o cualquiera que se les cruza cuando están enfadados. Ciertamente, la pelea es tan americana como el pastel de manzana aunque, claro, ahora se pelea con semiautomáticas y no con Colts. Y se pelea por tantas razones en una sociedad muy competitiva. «Te veré en la Corte» es una frase con las que terminen muchas disputas, por eso América es tan litigiosa y los abogados tan ricos. Pero, a veces, las emociones se adelantan a los litigios. Este país ha glorificado el dinero y creado sus mitos  en relación a robarlo o protegerlo con las armas. Desde los ´Bonnie and Clyde´ a tantos agentes de la ley que dan su vida por proteger el dinero de otros, el cine, la televisión ha glorificado la buena puntería y subrayado artísticamente que la tenencia de armas es un derecho constitucional que muchos padres enseñan a ejercer a sus hijos. Porque este es el asunto.

Todos los niños y jóvenes nos hemos peleado. Por el amor de una chica, por el buen nombre de nuestra familia, hasta por una pelota de fútbol. Pero antes, y ahora en la mayoría de los países, los lances no pasan de un ojo hinchado o, en el peor de los casos, de una mano rota. Pero lo que nadie sospechaba hace cincuenta años es que se extendiera en América la tenencia personal de armas de fuego y que surgiera un grupo, la Asociación Nacional del Rifle, capaz de comprar senadores y diputados en la cantidad suficiente para hacer imposible que este país pueda promulgar leyes que eviten el derramamiento de sangre. La muerte por arma de fuego de fuego es ya la segunda causa de muerte de los jóvenes, siendo la primera los accidentes. Antes no era así, antes los americanos no tenían armas de fuego en tan increíble abundancia. América es el principal exportador de armas de fuego. Las armas están en las casas y allí los niños se acostumbran a verlas, cuando no son llevados por sus padres a probarlas los domingos. Con ellos acuden a los concursos de tiro y a las ferias de exhibición donde es tan fácil comprar un arma como un helado. Naturalmente, las armas son extraviadas, robadas y dan lugar a un mercado de segunda mano muy abundante.

Cuando yo era joven sociólogo traté de averiguar  por qué los militares y los policías eran los que cometían mayor cantidad de delitos familiares, mataban a sus mujeres, a sus parientes con mayor frecuencia que el resto de la población. Y al final descubrí lo obvio, Los militares, los policías no son gente más violenta que los demás, simplemente tienen armas a su alcance. Por cierto, España es un importante fabricante y exportador de pistolas.

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