Otro alijo de droga, esta vez de sólo 51 kilos de cocaína, ha sido aprehendido en el Puerto de Valencia, y nuevamente la técnica elegida por los presuntos narcotraficantes ha sido la del llamado "gancho perdido", que consiste en introducir la mercancía ilegal en un envío comercial real sin el conocimiento del importador. Una vez en tierra el contenedor donde es trasportada, los supuestos narcos se encargan de recogerla. Por suerte, normalmente la Agencia Tributaria y la Guardia Civil detectan antes la droga y ésta no llega a manos de los traficantes.

La Agencia Tributaria se incautó de un total de 51 kilos de cocaína el pasado día 22 en el puerto de Valencia repartidas en pastillas de un kilogramo cada una en tres mochilas que habían sido escondidas en un contenedor del puerto mediante la técnica del "gancho perdido", según informaron fuentes de Aduanas.

Las correspondientes diligencias se presentaron en el Juzgado de Guardia de Valencia. Durante este verano, se han intervenido, sólo en la modalidad de gancho perdido, más de 400 kilos de cocaína en el puerto de Valencia. Uno de los mayores alijos fue el que se interceptó a finales de julio en un barco procedente de Perú, con cerca de 240 kilos de cocaína, del que informó en exclusiva Levante-EMV.

La Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera analiza los contenedores provenientes de países de riesgo para la luchar contra el tráfico ilícito de estupefacientes y se investiga tanto las importaciones sospechosas de ocultar o ser la tapadera del tráfico de drogas como aquellas otras que son utilizadas por las organizaciones criminales para introducir la droga mediante la modalidad de "gancho perdido" o "rip off".

Dicho sistema consiste en introducir en origen unos petates cargados con las pastillas de droga en el interior de un contenedor destinado a una empresa de España sin el conocimiento de ésta. Una vez que el contenedor ha llegado al puerto español, y antes de su entrega al importador, la organización criminal saca los petates con la droga y coloca de nuevo un precinto falso, oculto en las bolsas, idéntico al original para no levantar ninguna sospecha en el importador.