24 de enero de 2016
24.01.2016

Bernabé

24.01.2016 | 04:15

El pasado 15 de enero empezamos el día con la noticia del despido disciplinario de Andrés Bernabé Rodríguez. Jefe de RRHH de la Empresa Municipal de Transportes y gerente de la empresa desde octubre de 2012 hasta el nombramiento por el nuevo consejo de administración salido de las urnas en las últimas elecciones municipales. A ese despido le sucedió el también despido disciplinario de la coordinadora de RRHH, Sandra Delgado, el lunes 18 de enero.

Desde la fecha del primer despido se han hecho y declarado en los medios toda serie de especulaciones sobre las causas del despido. El jueves día 21, en un Consejo de Administración extraordinario, la empresa hará públicos los motivos que le han llevado a tomar esta decisión. Y en los que la Sección Sindical de CGT en EMT tiene mucho que decir. Las causas objetivas de este despido son el reiterado fraude a la Seguridad Social con las horas extras realizadas en la empresa y que no se cotizaban como tales disfrazándolas como «bonificaciones varias». La vulneración de la legalidad laboral vigente respecto al número de horas extras realizadas por los trabajadores, que solo permite un máximo de 80 al año y que se sobrepasaban ampliamente. Y falsedad en documentación interna de los estadillos de horas extras en los que no se reflejaba este exceso. Todo ello debidamente denunciado por CGT en Inspección de Trabajo con la más que previsible apertura de expediente sancionador con multa económica a la empresa.

Expuestos los hechos, cabe hacer consideraciones varias sobre la figura de Andrés Bernabé y su aterrizaje en la empresa. Llegó sobre el 2002 para sustituir al Jefe de RRHH anterior, que dejaba la empresa por jubilación. Venía con un turbio bagaje en la gestión de RRHH de una empresa de construcción en la que también, a expensas de una denuncia de los compañeros de CGT en Tarragona, se destapó una red de contratación de inmigrantes a los que se les prometía en su país de origen unas condiciones laborales y se encontraban con otras muy distintas e infrahumanas. Llegó como hombre de confianza del anterior equipo de gobierno municipal y su Consejo de Administración en EMT para ocuparse del área de RRHH. Y en 2012 le quitó literalmente la cartera a Jesús Herreros, el por entonces director gerente, que fue destituido también fulminantemente sin causas objetivas y con la indemnización pertinente prevista en su contrato. Ha sido la cara visible de los recortes laborales y sociales de los trabajadores, la de los recortes de servicio en líneas y poblaciones. Se aseguró a base de mano izquierda y reparto de privilegios la paz social con los sindicatos mayoritarios en el Comité de Empresa a pesar de las «escenificaciones» en su contra que se han hecho en algún momento. Compró las voluntades sindicales con prebendas como horas de liberación fuera del estatuto y de las pactadas en convenio o listas de allegados y familiares en las convocatorias de nuevos ingresos y promoción interna, prácticas que se acabaron con la nueva dirección y presidencia del Consejo de Administración y que creemos fueron los motivos verdaderos del retraso de la publicación de los admitidos en la última bolsa.

No le tembló la mano a la hora de dejar en la calle a trabajadores que habían cometido errores con mucho menos perjuicio para la empresa que los motivos que hoy son la causa de su despido.

No podemos asegurar que haya metido la mano en la caja. Yo, personalmente, creo que no. Pero tampoco podemos decir lo contrario porque se ha llevado la empresa con total falta de transparencia. Contratos y licitaciones nunca se han hecho públicos a pesar de que se le han solicitado por activa y por pasiva.

En la empresa, siendo Bernabé Jefe de RRHH y Director Gerente, se ha practicado lo que se aquí se denomina «meter en la nevera» y que ha consistido en dejar sin ocupación ni responsabilidades a profesionales que, por falta de confianza o afinidad ideológica y porque no se podían despedir o resultaba muy caro, se les practicaba «mobbing» hasta que se jubilasen o aburriesen. Muchos de ellos cobrando verdaderos sueldazos por tener mano sobre mano. Bernabé se aseguró de que eso no le pasase incluyendo en su contrato una cláusula por la que solo ejercería como responsable de RRHH.

En cuanto a la Coordinadora de RRHH, Sandra Delgado, decir que el puesto de responsabilidad que ocupaba fue creado a su medida. Llegó de la mano de Bernabé y de su mano se va.

No sabemos si el actual equipo de dirección ha encontrado más irregularidades de gestión pero entendemos que mantenerlo en su puesto era una situación incómoda para el actual gerente y el nuevo consejo de administración, dada su afinidad con el anterior equipo de gobierno y la falta de confianza. Aun así respetaron las condiciones de su contrato hasta que las irregularidades cometidas han aconsejado su cese en la empresa.

He de reconocer que la sección sindical no valoró las consecuencias que ha tenido la denuncia. Ni nuestro propósito era este. Denunciamos porque entendemos que en una empresa de capital y gestión pública como es EMT no caben este tipo de prácticas irregulares y, sobre todo, dentro de una campaña de lucha contra la precariedad y la insoportable tasa de paro que sufrimos en este país. Nuestra lucha es y ha sido por la amortización de estas horas extras en puestos de trabajo indefinidos, así como la creación de empleo público de calidad con el fin de subcontratas y externalizaciones de las que se ha abusado hasta ahora en EMT.

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