12 de julio de 2016
12.07.2016
Movilidad Sostenible

Valencia estudia la instalación de una red de puntos de carga para coches eléctricos

La ciudad no cuenta con ningún punto público de abastecimiento y su parque móvil es de poco más de cien unidades

12.07.2016 | 13:01
El punto de recarga instalado en Valencia en 2010 y desmantelado.

El Ayuntamiento de Valencia ha puesto en marcha, a través de la fundación InnDEA, un proyecto que estudia la instalación de puntos de carga bidireccional para vehículos eléctricos en los edificios. El objetivo de este estudio, denominado Smart Mobile Energy, es analizar el impacto socioeconómico que tendrían sistemas de abastecimiento eléctricos en los edificios, con la intención de que las cargas puedan revertirse en la red eléctrica de estos inmuebles.

Hay que recordar que Valencia no cuenta con ningún punto de recarga eléctrica público, después de que hace unos años se desmantelara el único que había en la plaza del Ayuntamiento, instalado en 2010. El desarrollo del vehículo de baterías en el "cap i casap" es muy lento, ya que la falta de estos puntos de abastecimiento impede la proliferación de los coches con "cero emisiones", de los que hay matriculados poco más de cien unidades.

El gran problema para la instalación de puntos de recarga rápida es su alto coste, ya que se sitúa entre los 50.000 y 60.000 euros.

El concejal de innovación y vicepresidente de InnDEA València, Jordi Peris explica que este proyecto «busca resolver una problemática futura clara, y es que en los próximos años los vehículos eléctricos crecerán exponencialmente, por lo tanto serán necesarios muchos puntos de carga y esto significa que pueden darse problemas con la red eléctrica de las ciudades que no estén preparadas».

Ante este hecho, el proyecto Smart Mobile Energy estudiará el impacto de instalar puntos de carga con la tecnología V2G en los edificios de la ciudad. Esta tecnología permite la reducción de la presión sobre la red eléctrica al permitir que la electricidad se canalice de manera bidireccional, vaya del cargador al vehículo y del vehículo al cargador, y por lo tanto vuelva de nuevo a la red eléctrica. Este sistema tiene un alto potencial no sólo ecológico, de ahorro de energía, sino también económico.

El proyecto Smart Mobile Energy cuenta con una financiación de casi 90.000 euros, y se pondrá en marcha en un periodo de seis meses. Está previsto que se inicie el próximo mes de septiembre.

Este proyecto está incluido en uno de los programas de la plataforma europea de lucha contra el cambio climático Climate Kic, y lo desarrollará un consorcio internacional formado por entidades como la agencia británica Cenex, la Technical Universidad de Berlin, la Universitat de València, el Instituto Tecnológico de la Energía (València) e InnDEA València.

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